El waterpolo retoma el contacto

x. r. c. VIGO / LA VOZ

VIGO

Después de un mes de trabajo individual, los jugadores del Náutico de Vigo comenzaron con las tareas colectivas sin horizonte competitivo a la vista

25 jun 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El waterpolo es un deporte de roce y de contacto, dos obstáculos en esta época de post coronavirus, pero poco a poco la disciplina comienza a entrar en la normalidad. Al menos el Náutico de Vigo, que cuenta con una piscina propia y después de un mes de trabajo individual, hace una semana que comenzaron con las tareas colectivas. Sin prisas y dando los pasos precisos.

«Aquí tenemos la suerte de que la piscina es del club y entonces podemos trabajar en el agua desde principios de junio. Creo que somos de los pocos equipos que pudimos comenzar trabajando en el agua», comenta Luis Vilavedra, el entrenador responsable de la sección del Náutico de Vigo. A diferencia de la natación, poder lanzarse al agua sin corcheras le abrió la posibilidad de reunir a grupos de 15 deportistas desde el primer día, un ratio que siguen manteniendo en la actualidad, aunque ya podrían ampliar el cupo en cinco más.

Cuando la entidad abrió la piscina tras el cierre provocado por la pandemia el waterpolo también regresó, pero lo hizo de un modo individual. «En principio tuvimos que comenzar sin contacto y ahora mismo estamos empezando a dejar que los chavales comiencen a tenerlo, muy leves», comenta Vilavedra, que especifica que son «siempre tareas en las que no tengan demasiado roce y contacto cuando el waterpolo es un deporte que hay bastante contacto entre jugadores, y a nivel de entrenamientos tenemos que medir mucho las distancias y sobre todo el tipo de contactos y el tipo de defensas para tratar que empiecen un poco a retomar el contacto, todavía es muy ligero», comentó antes de indicar que «hace menos de una semana comenzamos a hacer en el agua los ejercicios con algún tipo de contacto entre ellos, llevábamos casi un mes trabajando, pero a distancia».

Una vuelta a la normalidad que de momento no tiene horizonte competitivo por delante. La liga quedó cancelada y al menos hasta septiembre no se iniciará la próxima temporada. «Las últimas noticias que tenemos, que son de esta semana, dicen que en el waterpolo no habrá competiciones hasta septiembre u octubre la Xunta no permite competir, ni al deporte de base ni al deporte de contacto».

Una orden que el preparador comparte por completo al anteponer la salud a cualquier cuestión: «En principio hay que ver más el tema de seguridad, de salud, que de otra cosa. En nuestro caso yo doy la temporada por finalizada a nivel de competición, porque es un deporte de mucho contacto y todo el tema del virus lo tenemos muy fresco y hay que tener un poquito de precaución y hacer las cosas con cabeza. Supongo que en dos o tres meses, cuando todo esté más estabilizado y controlado empezaremos a ver el tema de competir, pero ahora no es lo más aconsejable ni lo más prudente», sentencia el técnico Luis Vilavedra.

Protocolo: con mascarilla en el calentamiento y hasta el momento de tirarse al agua

El protocolo impuesto al equipo de waterpolo del Náutico es de lo más estricto, hasta el punto de que solo se quitan la mascarilla cuando saltan al agua: «Hay estudios que dicen que las piscinas son de los lugares más seguros, yo creo que el riesgo no está en el agua, sino en las zonas comunes, que son más delicadas a nivel de contagios», comenta Luis Vilavedra a modo de introducción antes de repasar el protocolo: «Los nadadores tienen que hacer los calentamientos fuera del agua con mascarilla. No pueden estar en contacto entre ellos en la instalación, tienen que mantener una distancia, tienen que estar todos con mascarilla y a la entrada de la instalación tienen que hacer desinfección de calzado y de manos, tienen que mantener la mascarilla puesta en vestuarios y hasta el momento de tirarse al agua». Son los nuevos tiempos.