«Estar en Bangladés solo es difícil, pero volver era muy complicado»

Con contrato hasta diciembre, ir y volver sería una odisea para el vigués por los aviones y los requisitos


Vigo

En línea recta entre Vigo y Bangladés hay 8.916 kilómetros. A esa distancia de casa pasó Óscar Bruzon el confinamiento por mor del covid-19. Pendiente de las evoluciones en Galicia y habitando en una especie de burbuja en su residencia del país asiático. Lo vivió con incertidumbre, sin opción casi de regresar a casa porque en su cabeza está volver a dirigir desde el banquillo al Bashundhara Kings, con el que lo ganó todo la temporada pasada. Desde allí asume que no tendrá vacaciones hasta diciembre y comenta que los protocolos de LaLiga y la Premier son utópicos para el fútbol de aquel país.

-¿Qué tal estos dos meses de confinamiento a nivel personal?

-El club paró su actividad el pasado 25 de marzo y a nivel personal por las mañanas estoy aprovechando para organizar mi bibliografía, repasar entrenos, formarme, seguir leyendo y por las tardes tenemos cada día una videollamada con el staff y les pasamos entrenamientos individuales a los jugadores, pero el ritmo y el campo son otra cosa y llevan dos meses sin tocarlo.

-¿Pudo salir de casa o estuvo confinado?

-De India y Bangladés, que son los países más masificados, no hay información. Lo que en España se llama estado de alarma aquí se llama vacaciones del gobierno dos meses y las áreas más desarrolladas de la ciudad como la nuestra están completamente cerradas, no hay accesos para dentro ni para fuera. Podemos comprar en nuestra zona residencial, nos podemos mover por la misma, que además no está muy masificada. El problema está en otras zonas, y además porque ahora está el Ramadán y es más difícil de controlar. Creo que en todo el país solo hay 1.000 camas UCI para una población de 200 millones.

-¿Su zona está libre de virus?

-Vivimos en una zona residencial y moderna, un poco burbuja, y no tenemos problema.

-¿Qué noticias le llegaban desde Vigo sobre la situación?

-Al principio mucha incertidumbre y preocupación. Era un poco complicado imaginarse el encierro, pero en el transcurso del mes de abril nos dio otros valores, se entendió mejor la enfermedad y espero que la gente se haya concienciado bien y no haya picos para arriba en la desescalada. Por lo que veo en Galicia nunca hubo problemas con las UCI en los hospitales y lo cogimos muy pronto. Creo que la gestión se está haciendo bien.

-¿Se planteó volver?

-Por supuesto, porque estar aquí solo es difícil, pero el tema de volver era muy complicado, ya que muchos espacios aéreos están cerrados. Aquí los extranjeros lo que hicieron fue acogerse a los vuelos de repatriación que cada semana fletaban las embajadas y en algún momento lo pensé, pero irme me supondría 15 días de cuarentena en España y para volver a trabajar aquí necesitaría una certificación y muchas cosas. Ir y volver ahora mismo es muy complicado, porque no hay vuelos y por todos los controles y requisitos que piden.

-¿Y que España fuera uno de los centros de la pandemia le generó más problemas?

-Como no he salido del país, no tengo ningún problema, pero seguro que habrá un endurecimiento general de los controles de visados para la Unión Europea.

-¿Esperan volver a entrenar?

-Tengo contrato hasta diciembre y el objetivo ser ver si en junio podemos establecer algún protocolo y comenzara entrenar, pero vamos a ver, porque los jugadores no están en esta zona, sino cada uno en sus ciudades y veremos el miedo que pueden tener. Hay que tener en cuenta que los protocolos de la Premier y LaLiga son inaccesibles para todas las ligas del mundo.

-¿Si no hay liga se plantea volver?

-Yo necesito ocho semanas y si yo tuviese un hueco de dos meses claro que me plantearía ir a Vigo, pero menos es imposible. Yo creo que este año me he fastidiado las vacaciones.

-En cuestión de protocolos, ¿qué se puede hacer en un país como Bangladés?

-Lo primero, que la Federación nos diera una hoja de protocolos para cumplir; lo segundo, que de los 13 clubes que estamos en Primera División con estructura profesional y que pueden implementar temas de distancia, de comer. Aquí los jugadores viven en una especie de residencia y creo que hay cuatro o cinco clubes que por recursos podrían intentarlo, pero el resto son semiprofesionales. Esos protocolos de España están muy lejos para nosotros.

-¿Cómo ve la desescalada en el fútbol español?

-A día de hoy, veo que hay dudas. La gente de la LFP me dice que la intención es jugarla y que se va a jugar, pero hay clubes que no están muy de acuerdo y jugadores que aunque estén entrenando, tienen duda. Lo que espero es que cuando se reanuden los entrenamientos de todo el equipo y cuando comience la competición no surjan cosas, porque sería un problema.

-¿Qué escenario contempla para la vuelta de la liga?

-Me gusta mucho la variante de cinco cambios, porque eso va a permitir gestionar la economía de esfuerzos, pero los jugadores van a tener que dar un plus, porque estoy convencido de que habrá clubes que cuando retomen la liga no van a ser capaces de estar en el nivel competitivo anterior y los que hagan bien el trabajo van a tener un plus. Por ejemplo, equipos relajados de media tabla pueden tener problemas y los de abajo tienen que estar muy mentalizados de que en dos meses se van a jugar el año.

-¿Y cómo ve al Celta para esa liga exprés?

-Lo veo bien, porque viene de una temporada complicada pero creo que hizo muy buenos refuerzos en el mercado de invierno y si son capaces de llegar al nivel competitivo que tenían antes del parón, pienso que no debería tener ningún problema para salvarse.

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