«El problema es que los astilleros pagan a 120 días en lugar de 60»

Los empresarios del naval critican el incumplimiento de la ley de morosidad


vigo / la voz

Los empresarios del sector naval reclaman que los astilleros cumplan la ley de morosidad y paguen a un máximo de 60 días. El sector se encuentra asfixiado por la situación de Vulcano y por los impagos de Barreras. El presidente de la plataforma de afectados por impagos del naval, Balbino Barcia, señala que «los grandes perjudicados somos las pequeñas empresas porque los astilleros pagan a 90 días e incluso hay caso de pagos que se efectúan a 120 días o más». Barcia señala que la situación ha ido empeorando y que son las pymes las que están financiando a las constructoras navales.

Las pequeñas empresas del naval son las que están sufriendo más la situación. La anterior crisis de Barreras provocada por el tax lease unida a impagos de otros constructores dejaron un agujero de 6 millones de euros en un grupo de 13 empresas, varias de las cuales tuvieron que cerrar. Ahora las nuevas deudas pendientes de liquidar ascienden a 20 millones y el número de damnificados supera la treintena. Los empresarios afectados por esta nueva tanda de impagos van a mantener una reunión para ver si se despeja el horizonte y logran esperanzas para sus empresas.

Barcia señala que en toda esta situación las pymes son las que están sufriendo más por unas «condiciones abusivas establecidas por los grandes». Los complejos sistemas de financiación del naval hacen que existan muchas dificultades para construir nuevos buques. Un ejemplo palmario son los barcos de pesca. Los armadores tiene que renovar sus flotas para seguir siendo competitivos. Los más solventes de la ría de Vigo pueden hacer frente a la situación, como es el caso de grandes empresas como Pescanova o Pereira. Sin embargo, hay compañías más pequeñas que no encuentran recursos para estos proyectos. En el caso de flotas extranjeras que extraen materia prima que se procesa en Vigo, como los atuneros de Ecuador, están obsoletas pero no pueden obtener financiación para sustituir barcos que algunos casos tienen 40 años y deberían ir al desguace.

Barcia señala que la situación de impagos de los grandes a las auxiliares pequeñas hace que los bancos presionen para cobrar sus créditos. «Pedimos que nos dejen respirar porque hasta que no cobremos no podemos pagar nuestras deudas bancarias», señala Barcia.

El empresario Balbino Barcia cree que las leyes hay que cumplirlas y los políticos tienen que encargarse y velar su cumplimiento. «No podemos estar toda la vida así», señala Barcia que pide que ahora que estamos en campaña electoral los candidatos asuman compromisos y los ejecuten.

La problemática está afectando severamente a la salud de los implicados, con muchas personas pendientes poder cobrar sus trabajos, sus nóminas o poder afrontar a su vez sus propios pagos. El propio Balbino Barcia estuvo ingresados el pasado fin de semana en el hospital aquejado por dolencias «debido a los nervios que produce la situación».

Jorge Costas, otro de los empresarios afectados por los impagos de Barreras, pone de relieve que las empresas auxiliares han hecho bien su trabajo cumpliendo las órdenes que les dieron por lo que no son culpables de los retrasos y problemas que ha podido haber con la construcción de los barcos.

Parte de los retrasos se han debido a cambios de planes sobre la marcha. Una puerta que debía ir en un lugar luego se cambia a otro y ello conlleva otras alteraciones en el diseño original. Son ejemplos de lo que ha ocurrido y que ha encarecido el megayate.

Sin embargo, los que han pagado las consecuencias de una falta de previsión o coordinación han sido las empresas auxiliares a las que la quiebra de Vulcano ya les ha afectado en más de 2,5 millones de euros.

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