Los juicios por demandas salariales en Vigo tardan más de un año en celebrarse

21.300 pleitos retrasados por la huelga atascan los juzgados de la ciudad. Hay 5.600 reclamaciones de cláusulas suelo «imposibles» de examinar durante todo el 2019


VIGO / LA VOZ

La huelga de primavera de los funcionarios judiciales y la avalancha de 5.600 demandas de cláusulas suelo han atascado los juzgados. Actualmente, hay 21.380 asuntos en trámite y sin resolver y, debido al atasco, algunos jueces han tenido que buscar huecos en sus agendas para fijar fechas para juicios en diciembre del 2019. El retraso afecta principalmente a tres juzgados de lo Social que demoran los pleitos laborales menos urgentes hasta dentro de un año.

La demora afecta sobre todo a las reclamaciones que hacen los trabajadores de Vigo a sus respectivas empresas por un impago en sus salarios. Por ejemplo, el empleado acude al juzgado porque le suprimieron un complemento que cobraba en su nómina, porque le dejaron una paga u horas extras sin abonar o la empresa le debe un mes o más del sueldo. A mayores, acuden los trabajadores despedidos hace tiempo y que pactaron una indemnización pero les falta por cobrar una parte que les correspondía.

Los juzgados de lo Social números 3, 4 y 5 consideran que estas reclamaciones salariales no son urgentes y le dan prioridad en sus agendas a los pleitos por despido, impugnación de alta médica o vulneración de derechos fundamentales. Esas vistas se celebran en un tiempo prudencial de dos o tres meses pero el resto de los asuntos quedan relegados. Los tres reconocen que están a las puertas de fijar juicios para el 2020 aunque matizan que se debe a que dejan huecos en su calendario para colocar los despidos que vayan surgiendo durante el 2019.

Por contra, los juzgados de lo Social número 1 y 2 trabajan con normalidad aunque notan el retraso causado por el parón de los funcionarios judiciales entre febrero y mayo. «Lo que no se metió durante la huelga está ahí. Antes íbamos con dos meses de retraso y ahora con cinco», dice el titular de lo Social número 1, José Manuel Díaz. Tanto él como el juez decano, Germán Serrano, llevan sus juzgados laborales bastante al día pero se trata de una situación excepcional. En total, los cinco tribunales de lo social y su refuerzo acumulan un retraso de 3.697 litigios cuando hace un año rozaban los 3.000.

El mayor embotellamiento está en el juzgado de Primera Instancia número 14, especializado en examinar todas las demandas de cláusulas suelo de la provincia. Su juez ha recibido 2.600 pleitos de este tipo desde enero y otros dos magistrados de refuerzo (que pertenecen a la sala 14 bis) deben resolver otras 3.000 anteriores. En Vigo están en trámite 5.600 demandas presentadas por los hipotecados para reclamar la devolución de los intereses pagados de más pero los jueces solo pueden celebrar de media 20 juicios a la semana o menos. Fuentes del tribunal admiten que será «imposible» celebrar a lo largo del 2019 un juicio de cláusulas suelo que se presente hoy. Hay miles de ellas a la cola todavía sin fecha. «Tardarán años», dicen en la sala.

El atasco de 21.380 asuntos supone un incremento del 51,9% respecto a hace un año, cuando solo había 14.075 en la cola. En apenas nueve meses, se ha creado un tapón de 7.305 pleitos más que están pendientes de examinar por el juez.

Menos juicios pero más colapso

El mayor atasco se concentra en los juzgados de Primera Instancia, especializados en la reclamación de deudas bancarias, indemnizaciones de aseguradoras, la ejecución de desahucios por impago del alquiler o la hipoteca o las demandas por abusos bancarios, caso de la cláusulas suelo. En octubre del 2017 había una lista de espera de 8.165 litigios y ahora son 13.432. La diferencia coincide con la cifra de litigios por cláusulas suelo.

Pero lo más paradójico es que el atasco se produce justo cuando los juzgados vigueses experimentan un gran descenso en la entrada de nuevos expedientes. De enero a octubre del 2017 llegaron 38.439 asuntos nuevos a los tribunales mientras que este año solo se tramitaron 36.041. La litigiosidad ha descendido en 2.398 casos, y parte de esta caída puede atribuirse a la huelga. La prueba es que entre enero y marzo de este año entraron 3.000 asuntos menos que en el primer trimestre del 2017. Pero aunque hay menos trabajo en los juzgados, el colapso aumentó en 7.305 pleitos.

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