Ana Buceta vuelve a ganar la batalla

Tras reaparecer en enero después de cuatro años de lesiones, la futbolista moañesa pone fin otros seis meses parada


Vigo

Palabras como «miedo» o «imposible» hace tiempo que desaparecieron del diccionario de la futbolista moañesa del Levante de Primera femenina Ana Buceta. Pocas dominan como ella el arte de caer y volver a levantarse tantas veces como sea preciso. El último ejemplo lo protagonizó el miércoles, cuando puso fin a un nuevo período de casi seis meses apartada de los terrenos de juego. Todo después de que en enero hubiera concluido, aparentemente, un calvario de casi cuatro años marcados por una grave lesión de rodilla en la que protagonizó algún regreso en falso y temió no poder volver a jugar al fútbol.

En comparación con todo lo que ha pasado, dice, esta última tendinitis «no ha sido nada» pese a implicar una vuelta completa en blanco. Lo argumenta explicando que todo lo que ha sufrido ha modificado su manera de entender la vida: «Las lesiones han cambiado mi personalidad, me han enseñado a ser optimista y paciente, a mirar las cosas de otra manera, a dar importancia a los detalles, a las pequeñas metas asequibles a corto plazo que me he tenido que ir poniendo día a día».

La entereza con la que afrontó el enésimo contratiempo de los últimos años no quita para que esta nueva lesión supusiera un palo importante. «Nada más iniciar la pretemporada empecé a notar molestias. Era la rodilla operada y, por seguridad, me dijeron que había que parar», recuerda. El problema, de hecho, deriva directamente de la última cirugía a la que se sometió, que le afectaba al tendón rotuliano y le provocaba dolor. «Vuelven las dudas, el tener que acudir a otras personas para que te ayuden... Pero siempre supe que esta vez también iba a superarlo».

Un dolor que nunca desaparece

Incluso ahora que tiene el alta y ha vuelto a jugar, Buceta no se ha deshecho del dolor. Le acompaña casi siempre. «Algunos días me levanto bien y no lo noto mucho, pero otros estoy más molesta. Influye el tiempo, la fatiga que lleve acumulada... Es algo con lo que tengo que convivir, que a veces es más leve y en otras ocasiones, más agudo», describe. Los médicos le aseguran que a medida que pase el tiempo desaparecerá, así que la receta es la misma de siempre: «Tengo que tener paciencia», repite la futbolista, a la que nunca le desaconsejaron la práctica del fútbol. «Me dijeron que me iban a recuperar para jugar y siempre me agarré a esa esperanza. En ello sigo», afirma.

Ante la pregunta de por qué le compensa todo lo sufrido, se remite a lo que sintió el miércoles al volver a vestirse de corto. «Saltar al campo y jugar quince minutos recompensa todo lo que he pasado. Solo con eso, vale la pena. El fútbol es lo que me hace feliz, jugar, poder estar ahí. La motivación de poder disfrutar de lo que me gusta es lo que me lleva a luchar por ello», expresa.

Tras reaparecer a principios de año, Buceta terminó la pasada campaña jugando. «Cada mes que pasaba me encontraba mejor, pero ha sido ahora cuando he notado que he dado un paso grande y que estoy recuperando el nivel que tenía antes». El ambicioso proyecto de su club para esta temporada funcionó como el mejor estímulo: «Cuando me lesioné de nuevo pensaba en que quería estar al 100 % para poder formar parte de esto».

Ingeniera con drones

Buceta vive su séptima temporada en el Levante mientras ejerce su profesión de ingeniera en geomática y topografía en una empresa de drones. «Me queda poco tiempo libre, pero estoy feliz. Puedo compaginarlo sin problemas y volver a sentirme futbolista es muy gratificante para mí». ¿Pensó en tirar la toalla alguna vez: «Nunca. La única opción es volver a jugar». Así ha sido.

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