Víctima y agresor aseguran en un juicio que no se acuerdan de nada de la paliza

Dos vecinos sufren «amnesia» al declarar en la Audiencia por unas lesiones y el agredido dice que «lo pasado, pasado está; solo recuerdo que me cosían la cara en el hospital»


Vigo

Amnesia por partida doble en un juicio en la Audiencia en Vigo. Un reincidente compareció en un juicio por, supuestamente, atacar por la espalda y golpear en la calle Andalucía a un conocido suyo en marzo del 2015, tumbarlo y dejarlo inconsciente. La víctima perdió varios dientes. El acusado, David G. B., lo niega todo porque no se acuerda de nada y la víctima también perdió toda memoria de los hechos. Su esposa tampoco se acuerda de nada.

El juicio se ha celebrado esta mañana en la Quinta Sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo. La Fiscalía pide 5 años de cárcel por ser un reincidente así como el pago de una cuantiosa indemnización. El acusado, que iba a ingresar en la cárcel justo el día después de los hechos, niega todo y dice que ese día estaba ebrio y no se acuerda de nada e incluso se siente extrañado de tal agresión.

El implicado cuenta que la víctima es un vecino con el que coincide en uña cafetería del Calvario. Estuvieron por la tarde en el mismo bar pero «ya no recuerdo nada a partir de las cuatro de la madrugada, estaba borracho perdido, tengo muchas lagunas ese día». No tiene constancia de lo que le pasó a la víctima, que apareció tirada en el suelo en un charco de sangre. La Fiscala le acusa de darle una paliza a su conocido pero él lo niega: «¿Como voy a ser yo, si nos llevamos bien?», le dijo tras el suceso al verlo en El Barrio, donde le pidió disculpas «en caso de ser yo». 

Alegó que esa noche estuvo con su novia, con la que tuvo una riña por un tema de niños. «Tenía que entrar en prisión, ella rompió cosas y me fui de casa», dijo. Asegura que es un consumidor de droga que fuma porros o toma cocaína. «Ese día bebí y perdí la consciencia», dijo. 

La defensa pide la absolución. Según señala, el acusado jugaba en la máquina tragaperras de un bar mientras su novia y amigos le esperaban en la terraza. Le tocó un premio de 150 euros y fueron a celebrarlo a una casa con drogas y licor. Volvió a la calle pero no se encontraba bien por la ingestión de alcohol y drogas y perdió la lucidez, por lo que no se acuerda de nada. Niega cualquier delito cometido.

La víctima, que vino al juicio con muletas, dijo que el acusado «fue un buen hombre, un gran vecino mío». No se acuerda sobre los hechos de ese día. «Solo recuerdo que me estaban cosiendo la cara en el hospital; con mi mujer hice el sacrificio de intentar recordar y no me acuerdo», afirmó. Tampoco se acuerda de venir al Juzgado a declarar tras la agresión. Añade que ese día estaba en el bar como siempre pero sin recordar detalles. «No quiero mentir, no sé lo qué pasó ese día», afirmó ante la extrañeza de la Fiscalía y el tribunal. «Yo a él no lo vi y él no sabe si fue él pero luego me dio dinero, unos 40 euros, para farmacias, lo que yo necesitase. Yo no reclamo nada, lo pasado, pasado está», explicó. Respecto a la pérdida de tres dientes, explicó que «soy diabético y se me movían mucho».

La esposa del agredido vino a testificar al juicio sin DNI ni ninguna identificación y el acusado y su abogado no pudieron acreditar su nombre pues apenas la conocen de vista. Tuvo que volver a la sala el marido para garantizar que era su mujer. Dijo que aquel día en el bar, la novia del agresor le contó que era maltratada. A partir de ahí ya no se acuerda de nada, no vio nada de la agresión y que solo vio a su marido en la ambulancia, sin recordar nada más. Solo que el acusado intentó llegar a un acuerdo económico con el matrimonio.

El tribunal tuvo que prevenir a la mujer de que estaba obligada a decir la verdad.

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