La concesionaria del Cunqueiro reclama al Sergas que le pague más

Presenta varios escritos porque dice que el canon está medido con precios del 2010


Vigo / la voz

Dos años después de que abriera sus puertas el Álvaro Cunqueiro, las discrepancias entre la concesionaria del hospital y el Servizo Galego de Saúde son manifiestas. Desde la dirección del Sergas siempre recalcan que las relaciones son buenas y que las diferencias forman parte de la normalidad. Pero la sociedad que construyó el nuevo hospital y que gestionará sus servicios no clínicos durante veinte años -un modelo único en Galicia- ya ha formalizado varias reclamaciones para que el Sergas le pague más.

Cada año, la Consellería de Sanidade debe abonar 68 millones (IVA incluido) a la concesionaria, Novo Hospital de Vigo S.A., una unión de empresas que lidera Acciona y que completan Puentes y Calzadas, Veolia y Concessia. Ese dinero, conocido como canon, son dos pagos: la obra física del hospital -mientras se construía, la Xunta no desembolsó nada- y la gestión de doce servicios no clínicos . La concesionaria reclama más, según su propia memoria anual de gestión, a la que ha tenido acceso La Voz. El informe advierte que se han roto «las condiciones de equilibrio económico-financiero» del contrato.

Más canon

68 millones. Su razonamiento se basa en que ese dinero está calculado al precio del año 2010, cuando se licitó el contrato. Desde entonces, dice la concesionaria, debería haberse incrementado según el IPC sanitario. El 30 de octubre del 2015, solo un mes después de completar el traslado del Xeral al Cunqueiro, la sociedad presentó su primera reclamación formal ante la Dirección de Recursos Económicos del Sergas para que le pagase más ya ese mismo año. La rechazó. Pero la concesionaria recurrió esa decisión y presentó una nueva reclamación para el año siguiente.

Por tanto, las reclamaciones se refieren a los años 2015 y 2016, pero van a marcar la relación que el Sergas y la concesionaria mantengan en los próximos 18 años, durante los cuales la sociedad concesionaria gestionará la parte no sanitaria del Cunqueiro. En un contrato tan voluminoso, cualquier reclamación de un pequeño porcentaje puede suponer una variación de varios millones en la cuenta de ingresos.

los celadores privados

300.000 euros. En octubre del 2015, con el hospital recién abierto y el conselleiro de Sanidade recién nombrado, este, Jesús Vázquez Almuíña, hizo su primera visita al Cunqueiro. En el vestíbulo le esperaba una acampada de celadores. Protestaban porque la concesionaria tenía un servicio similar al de los celadores que, decían, ponía en riesgo sus puestos de trabajo. Se trataba el TIGA (transporte interno y gestión auxiliar), personal encargado de transportar material de un centro a otro y era parte del contrato firmado cuatro años antes. Ante las fuertes protestas, y con el fin de pacificar el hospital, el Sergas cedió y pactó en diciembre de ese año suprimir el TIGA del contrato con la concesionaria. Descontaría este servicio del acuerdo y dejaría de pagar 296.000 euros al año. Pero solo una semana después, la sociedad reclamaba ya al Sergas que reequilibrase el contrato en ese mismo dinero, para no ingresar menos. Todavía no se ha resuelto.

aparcamiento

Más plazas. El Sergas también tomó nota de las quejas masivas por los precios del aparcamiento, en una ciudad que no estaba acostumbrada a pagar por ir al hospital, y negoció una rebaja. Esta contemplaba crear bonos mensuales de 30 euros para los profesionales. Además, se dejaron exentas de pago 150 plazas situadas en el bloque técnico, al aire libre. Sociedade Concesionaria Novo Hospital de Vigo S.A. le ha reclamado al Sergas que le pague por estos conceptos.

la cimentación

6,8 millones. El incremento del canon no es el único concepto por el que la unión de empresas pide más dinero. Además, existe una vieja reclamación que viene de los comienzos de la obra de Beade. La constructora registró un sobrecoste de 6,8 millones de euros en la cimentación del edificio. Ya pidió al Sergas que se los reembolsase en el 2014, pero Sanidade lo rechazó un año después, cuando el Cunqueiro ya estaba operativo.

Hacienda

3,6 millones. Todo lo anterior son reclamaciones que la concesionaria ha presentado ante el Sergas. Pero también tiene una deuda fiscal con la Axencia Tributaria Galicia (Atriga), adscrita a la Xunta. La hacienda gallega se encarga de cobrar el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados (ITPAJD). La Atriga ha reclamado a la concesionaria 3,6 millones de euros que debía haber abonado cuando firmó la concesión con el Sergas, en el 2011. Lo ha recurrido.

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