De Sousa pierde el pulso para recuperar el control de la vieja Pescanova

Los accionistas tumbaron la propuesta liderada por Broadbill y el ex presidente para posicionarse en el consejo


Pescanova SA ha dicho no a la propuesta liderada por una parte de su accionariado para encaramarse al consejo de administración y, desde ahí, apoyar la ampliación de capital de Nueva Pescanova, el grupo controlado por la gran banca, en la que los antiguos socios participan en el 20 % del capital. No hubo sorpresas y, finalmente, los accionistas siguieron apoyando la labor del actual consejo, que aumenta en número, con dos integrantes más, uno de ellos, representante de los minoritarios. La iniciativa liderada por el fondo neoyorkino Broadbill y por el ex presidente de Pescanova. Manuel Fernández de Sousa (representado en la junta por su abogada) no logró apoyos suficientes para colocar a dos representantes en el consejo, y para poner en marcha un proceso de acercamiento a la banca dueña de Nueva Pescanova, que pasaría por apoyar la ampliación de capital, a la que el actual consejo (ahora ampliado a 7 miembros) se niega, al menos hasta conocer su planteamiento, ya que, de entrada, supondría la dilución de la sociedad. 

En lo que han coincidido todos los accionistas asistentes o representados a la junta de hoy ha sido en la necesidad de que Pescanova SA vuelva a cotizar en Bolsa tras la suspensión cautelar decretada por la CNMV en marzo del 2013.

El consejero Fernando Erce afirmó que Pescanova SA ha hecho «todo lo que está en su mano» para agilizar la vuelta al parqué y ha respondido «en tiempo real» a la petición «sistemática» de información por parte del regulador, al que pidió «una reunión urgente» antes del verano y lo volvió a hacer hace diez días, sin obtener respuesta.

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