El encierro en el Meixoeiro se mantendrá hasta que el hospital «abra al 100%»

Europa Press

VIGO

Tras diez días de protesta, los profesionales mantienen sus reivindicaciones

10 jun 2016 . Actualizado a las 18:39 h.

Los profesionales que iniciaron un encierro indefinido en el Hospital Meixoeiro cumplen este viernes 10 días de movilización animados a no cejar en su empeño «hasta que se vean resultados» y el hospital vigués «abra al 100 por cien» y cuente con una unidad de cuidados intensivos «siempre abierta».

Así lo han trasladado a los medios de comunicación este viernes los participantes en el encierro, que ha sido convocado por la junta de personal del Complexo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi) y SOS Meixoeiro, y cuenta con el apoyo de diversos sindicatos y plataformas.

Las trabajadoras Natalia Rial y Begoña González han hecho eco de las denuncias de los trabajadores, y han vuelto a criticar que el Hospital Álvaro Cunqueiro ha abierto «con menos camas de las prometidas» y que el Meixoeiro no está «funcionando al 100 por cien» y se están derivando pacientes y pruebas «a la privada».

En relación a ello, han subrayado que este verano «van a quedar tres plantas enteras cerradas» en el Meixoeiro, con lo que, han apuntado, la gerencia del Chuvi quiere sustituir a los trabajadores que se vayan de vacaciones con el personal de las plantas cerradas.

Apoyo de AGE

En el marco de estas protestas, la diputada de Alternativa Galega de Esquerda (AGE) Eva Solla se ha reunido este viernes con sindicatos y trabajadores del hospital, donde ha querido mostrar su apoyo al personal ante esta «situación límite» en la que ve falta de gestión y «una improvisación absoluta».

De esta forma, ha criticado que una planta del centro lleva cerrada «desde septiembre del año pasado» y hay «más cierres programados» para este verano; que se hacen «traslados a hospitales privados cuando hay medios públicos» suficientes; y que se ha dejado el Meixoeiro sin «reanimación y UCIs».

La diputada también ha reprobado que los trabajadores están «desbordados» y sometidos a «situaciones de estrés», que no están recibiendo formación y que en esterilización «duplicaron trabajo pero no aumentaron profesionales». Además, ha sostenido que hay trabajadores y pacientes sufriendo «un hacinamiento total» y «condiciones infrahumanas».