PSA planea un ERE extintivo voluntario para 400 empleados, no solo veteranos

B. R. S. VIGO / LA VOZ

VIGO

M. MORALEJO

La planta de Vigo tiene en plantilla 177 trabajadores mayores de 58 años

01 mar 2016 . Actualizado a las 07:23 h.

La adjudicación a la factoría de Vigo de un nuevo modelo para fabricar, aparte de las furgonetas K-9, no va a ser ni gratis ni fácil. Así lo dejó entrever la dirección de la planta de PSA Peugeot- Citroën, que ayer, en la primera reunión con los representantes de los trabajadores, planteó un expediente de regulación de empleo (ERE) extintivo para hasta 400 empleados hasta el año 2018, así como uno suspensivo de 20 días que podría llegar a afectar a otros 510 trabajadores (los que deben más de 10 días a la bolsa de horas) y otro de este mismo carácter y rotatorio para personal de estructura, que afectaría a 158 miembros del personal mensual.

Al extintivo se podrían acoger los trabajadores mayores de 58 años, unos 177 en la actual plantilla, y otros que accedan voluntariamente. El período para hacerlo se extendería de abril del 2016 a marzo del 2018 para unas 400 personas. Está orientado prioritariamente a los veteranos (de 59 a 63 años) y en primera instancia responde a una petición que persiguen los sindicatos desde hace años. Sin embargo, representantes de los trabajadores han subrayado que en la fábrica de Vigo hay unos 180 empleados de este grupo de edad, por lo que han trasladado su sorpresa porque puedan verse afectados otros, más del doble, que no llegan a esa edad.

Desde los sindicatos muestran su preocupación y señalan que la posición de la dirección es «sorprendente, porque la horquilla se abre mucho y ya no estamos hablando de mayores que deciden marcharse, sino que en muchos casos el ERE va a ser forzado. Teniendo en cuenta que este año el Concello de Vigo le concedió a Citroën 300.000 euros para nuevas contrataciones y que también tiene ayudas públicas de la Xunta para el mismo apartado y para formación, nos planteamos medidas como pedir al Concello que solicite a Citroën la devolución de esos 300.000 euros de todos los vigueses».

Sueldos intactos

La mesa negociadora tiene como objetivo adoptar medidas asociadas a la candidatura de la planta gallega para producir un nuevo coche en exclusiva mundial. Según la empresa, para ello no harán falta ajustes salariales, pero sí otras medidas de optimización de recursos. «Nos dijeron que no iban a tocar los sueldos hasta el 2019 para acallar a la plantilla, pero dejan caer medidas como trasladar la jornada ordinaria al fin de semana y que no se cobre como tal», indican fuentes sindicales.

Un futuro próximo con más trabajo y menos trabajadores

Los nuevos planes de recortes de personal se sumarían a otro ERE extintivo aprobado en el 2015 para 100 empleados veteranos. El ajuste voluntario se propuso como una medida pensada para ahorrar costes, ya que las bajas corresponderían al personal con más años en la empresa, que es el que tiene las nóminas más elevadas. La otra razón de peso se justificaba por la necesidad de sustituir a operarios que, por la edad, pudiesen presentar limitaciones físicas o dificultades de adaptación a otros puestos de trabajo marcados por las nuevas necesidades del sistema de producción. Con las propuestas dadas a conocer ayer, estos supuestos ya no cuadran.

La plantilla de la factoría gallega se encuentra en el nivel más bajo de los últimos años, después de prescindir de todos los contratos eventuales. La planta de Vigo, que en el año 2013 contaba con 6.900 trabajadores, cerró el 2015 con 5.700, la cifra de empleo más baja en los últimos 40 años, frente a los más de 10.000 que llegó a tener en nómina en el 2007, cuando la fábrica batió su récord de producción (530.000 vehículos). La planta gallega fabricará este año alrededor de 400.000 unidades y no parece querer bajar el ritmo, aunque sí el número de efectivos. Más trabajo para menos trabajadores solo tiene una lectura posible.

Fuentes sindicales ya apuntaban sus sospechas hacia un planteamiento en la línea de lo que están proponiendo otros fabricantes en España, que pasa por considerar laborables los fines de semana, sin que ello conlleve un incremento de salario. El interés de la compañía por apostar por el crecimiento de la planta viguesa es patente. El proyecto de ampliación de los terrenos de PSA es uno de los que quedaron paralizados por la suspensión del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) y la Xunta trata de buscarle salida a través de la modificación de la ley. En próximas reuniones (la siguiente es pasado mañana), la empresa aportará más datos a los representantes de los trabajadores sobre cómo pretenden articular las nuevas medidas. PSA Peugeot-Citroën pide nuevos esfuerzos para seguir en en la pole position.