Pontesa, un emporio que fue vaciado

Una exposición muestra la historia fotográfica de la fábrica de porcelana de Pontesampaio


soutomaior / la voz

En el año 1961 al fondo de la ría de Vigo se erigió Alfares de Ponte Sampaio, más conocida como Pontesa. Esta fábrica formaba parte de un conglomerado industrial que tenía su sede en la parroquia de Cabral de Vigo, Manuel Álvarez e Hijos S.L. (Mahsa) que después pasó a denominarse Grupo de Empresas Alvarez (GEA). La historia la había iniciado Moisés Álvarez en el año 1941 y acabó justo 60 años más tarde con el cierre del grupo. Tras la clausura en el año 2001, las naves abandonadas sufrieron numerosos saqueos durante dos años.

La tragedia de este emporio ha sido magistralmente retratada por un grupo de alumnos del instituto Padín Truiteiro de Arcade, dirigidos por sus profesores y por la fotógrafa Marta Moreiras.

Los resultados del trabajo podrán contemplarse en una exposición que se inaugura el martes a las cuatro de la tarde en el multiusos de Arcade. La muestra cuenta con el patrocinio del Ayuntamiento de Soutomaior y diversas entidades privadas.

Marta Moreiras explica que los alumnos trabajaron en torno al tema de los espacios vacíos. Los estudiante comenzaron a reflexionar sobre los lugares que quedaron en desuso: comercios, solares, molinos de piedra... Al final de esta reflexión concluyeron que el ámbito vacío más interesante que tenían cerca del centro educativo era la antigua fábrica de Pontesa, que fue muy importante en las décadas de 1960 y 1970 y dio trabajo a miles de personas de Soutomaior y otros ayuntamientos próximos. Uno de estos empleados fue Carlos García Pazos, que trabajó durante treinta años en la fábrica como mecánico y asegura que «os anos que traballei na Pontesa foros os mellores da miña vida».

En la muestra se podrán ver otros retratos de personas que trabajaron en la factoría, como María Duarte, Elsa Caramés o Gonzalo Miñán.

La artífice de la exposición, la fotógrafa Marta Moreiras trabajó en La Voz de Galicia y actualmente desarrolla una labor de freelance e imparte talleres en capitales como Londres o Madrid y en diversos ciudades y villas gallegas. Moreiras destaca el esfuerzo y la técnica que han exhibido y desarrollado estos jóvenes.

El proyecto nació de la participación del instituto en el programa Fotografía en Curso que impulsa la Consellería de Cultura y Educación y desarrolla el Centro Galego das Artes e Imaxe (CGAI) y la Axencia Galega de Industrias Culturais (Agadic).

La directora de la muestra señala que «los trabajadores retratados han sido fotografiados en el lugar de la fábrica donde antiguamente llevaban a cabo su labor».

Tras el cierre del grupo industrial a principios de este siglo la antigua fábrica de Pontesampaio fue adquirida por un empresario inmobiliario de Soutomaior que trabaja a ambos lados del Oceáno Altántico, preferentemente en Brasil.

La intención frustrada de los autores de las fotografías artísticas era llevar a cabo la exposición dentro de la propia fábrica que constituye a juicio de Moreiras un «espacio espectacular y singular». Sin embargo no fue posible usar el recinto.

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