Ciudades antinaturales

Miguel Pino PSICÓLOGO

VIGO

10 jun 2014 . Actualizado a las 11:29 h.

Las nuevas urbanizaciones de Navia merecen una reflexión. Vienen a ser un montón de torres distribuidas a lo largo de una ancha calle, con aceras tan amplias que puedes perderte en ellas. Uno podría pensar que, urbanísticamente, su diseño no está mal: tienen un parque, servicios en los bajos, espacio para aparcar y fácil acceso a la avenida de Europa y a las grandes vías de la ciudad. Sin embargo, yo creo que el modelo no puede estar más errado, y ello por un simple motivo: deshumaniza a quien vive ahí.

El modelo de Navia está planteado como si los seres humanos fueran seres que compran, conducen, van al trabajo, vuelven, comen, e, incluso a veces, van al parque. Pero a decir verdad obvia por completo una actividad: la social. Las personas no están hechas para vivir encerradas en sus casas y salir solamente cuando hay cosas puntuales que hacer (comprar, trabajar?) sino, y por encima de todo, para relacionarse con quienes viven cerca. Estas relaciones totalmente racionalizadas que predominan hoy en día nos son completamente antinaturales, como ya señalaran autores como Weber. Este es el origen de tantas depresiones que hay hoy en día y tanto déficit de atención en los niños. El problema radica en nuestro estilo de vida, empezando por el diseño de nuestras ciudades, y no lo vamos a solucionar con la ingestión de pastillas.

Así que, personalmente, desapruebo por completo el diseño del nuevo polígono residencial de Navia por ser antinatural para las personas. Estaría bien replantearse nuestro estilo de vida empezando por las bases, es decir, la forma y uso de las ciudades. Eso es, precisamente, lo que trataban de mostrar en Can Vies (Barcelona) o en la Madreña (Oviedo), aunque los políticos no quieran verlo.