Las contradicciones de una normativa de menores con difícil ajuste

El debate sobre la edad a la que los jóvenes pueden comenzar a practicar determinadas actividades regresa al primer plano


redacción / la voz

Cada vez que la realidad demuestra la vulnerabilidad de los menores, el debate sobre la edad a la que los jóvenes pueden comenzar a practicar determinadas actividades regresa al primer plano de la actualidad. Es una cuestión compleja sobre la que todavía no se ha logrado ajustar el consenso social. ¿Por qué no se puede votar hasta los 18 años y se puede trabajar a los 16? ¿Por qué hay que esperar hasta la mayoría de edad para adquirir una cajetilla de tabaco y a los 16 ya se puede disparar un arma de fuego? o ¿Por qué se pueden mantener relaciones sexuales consentidas a los 13 y no se puede ver una película porno hasta los 18? son algunas de las preguntas para las que la sociedad y los legisladores todavía no han encontrado respuestas.

Se acaba de cumplir un año desde que el Consejo de Ministros aprobó el Plan de Infancia y Adolescencia 2013-2016. En ese documento se marcaba la intención de acometer los cambios normativos necesarios para elevar la edad mínima para contraer matrimonio desde los 14 a los 16 años y la de consentimiento sexual desde los 13 a los 15 o 16. En efecto, a finales de octubre el Gobierno central aprobaba la modificación del Código Civil por la que se retrasaba hasta los 16 años la edad mínima para casarse.

Relaciones consentidas

En ese momento se anunciaba que este cambio se completaría en poco tiempo con otra medida: la elevación de la edad mínima para considerar que las relaciones sexuales pueden ser consentidas pasaría de los 13 a los 16 años. Para que este cambio sea efectivo es necesaria una reforma del Código Penal que está ahora mismo en proceso de tramitación. El nuevo texto penal elaborado por el Ministerio de Justicia establece que cualquier acto sexual con menores de 16 años será considerado un hecho delictivo. Eso sí, la norma deja cierto margen a la interpretación, pues si se trata de relaciones sexuales consentidas entre personas de similar grado de madurez y desarrollo no serán penalizadas.

Muy polémica fue, hace algunos años, la reforma de la ley del aborto impulsada por el último Gobierno de Zapatero y vigente actualmente. En ella se incluyó que las mujeres, a partir de los 16 años, tendrían capacidad para consentir la interrupción voluntaria del embarazo. Modificar este y otros puntos de la ley es otro de los objetivos que se ha marcado el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón.

La polémica del aborto

Si sus previsiones se cumplen, la edad de consentimiento para el aborto volverá a situarse en los 18 años. Ello a pesar de que la Ley de Autonomía del Paciente, del año 2002, estableció la mayoría de edad sanitaria en los 16 años. Ya entonces se establecía que esa norma general sería válida salvo para tres supuestos para los que se seguiría necesitando consentimiento paterno: participar en ensayos clínicos, someterse a tratamientos de reproducción asistida y abortar.

análisis

Una modificación del Código Civil retrasó hasta los 16 la edad mínima para casarse

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos

Las contradicciones de una normativa de menores con difícil ajuste