El Meixoeiro es el único hospital que trata el dolor con acupuntura

Unos quince pacientes se tratan cada semana en sesiones de media hora

Alfonso Carregal, que también es vicepresidente de la Sociedade Galega da Dor, con la enfermera María Jesús Goberna.
Alfonso Carregal, que también es vicepresidente de la Sociedade Galega da Dor, con la enfermera María Jesús Goberna.

Vigo / La voz

El Hospital Meixoeiro es pionero en una técnica que en España está poco extendida para el tratamiento del dolor crónico. Se trata de la acupuntura, que a lo largo de milenios se ha desarrollado en la medicina tradicional china. Consiste en pinchar agujas en determinadas zonas del cuerpo para, en este caso, actuar sobre el sistema nervioso y aliviar el dolor o la percepción del dolor. No hay ningún hospital en Galicia que la aplique de forma reglada. En el resto de España, se empieza a extender en Andalucía.

Se aplica en sesiones de media hora durante una decena de citas para cada paciente, aunque depende de cada caso. En algunos enfermos, la acupuntura es el primer escalón terapéutico, aunque en la mayoría es un tratamiento complementario a otros. Solo la practica un médico, el anestesista Alfonso Carregal, que coordina la unidad del dolor del Hospital Meixoeiro.

Aproximadamente, quince pacientes se benefician cada semana de la técnica. En el año 2012 se realizaron 415 tratamientos. En casos de dolor agudo, suele funcionar para aquellos que provienen de malas posturas. En el dolor crónico, según explica el propio doctor Carregal, se suele aplicar como complemento a otros tratamientos, generalmente fármacos. Por sí misma no suele curar. Como complemento, suele aplicarse para artrosis general -desgaste del cartílago, que protege los extremos de los huesos-, problemas osteoarticulares, dolores musculares, dolores neuropáticos -derivados de una lesión neurológica- y otros.

«A veces los resultados son espectaculares; otros no se consigue nada», admite el médico. El tratamiento del dolor es complejo y cada paciente es un mundo. Así es como se explica.

En todo caso, habitualmente en jóvenes funciona mejor, siempre y cuando el paciente también ponga de su parte y esté dispuesto a hacer actividad física para mejorar. Porque para mejorar hace falta un papel activo del enfermo.

En cualquier caso, como defiende Carregal, los tratamientos de acupuntura presentan una gran relación riesgo-beneficio, aun cuando no funcionen, porque, a diferencia de los fármacos, para los pacientes son tratamientos inocuos. Y no duelen. De este modo, si la terapia no funciona, se puede cambiar a otra sin que acarree consecuencias.

La acupuntura favorece que el sistema nervioso mitigue la señal de dolor. Más en concreto, el sistema nociceptivo, que es el encargado de transmitir la información referida al dolor. Pero no es la única terapia que lo consigue. ¿Cuál es más efectiva? «Nadie responde igual que otra persona a cada terapia», dice la enfermera de la unidad del dolor, María Jesús Goberna.

Otras terapias

En el año 2012, la unidad del Meixoeiro realizó 544 primeras consultas, 1.307 revisiones y 3.880 técnicas de intervencionismo. La realización de algunas técnicas, como las de intervencionismo, lleva bastante tiempo. Además de técnicas como infiltración de medicamentos o de puntos gatillo (zonas doloridas de músculos), en la unidad del dolor del Meixoeiro se realizan otras como la implantación de neuroestimuladores.

Se colocan en quirófano, generalmente para pacientes que se han operado de la espalda. Unos electrodos dan descargas a la médula y el cerebro del paciente no recibe la sensación de dolor continuo, sino solo un ligero cosquilleo. El problema es su coste (unos 18.000 euros), que impide colocar más de lo que se podría. Se implantan media docena al año.

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