25 años sin cerveza viguesa

En 1989 cerró la fábrica de A Barxa, que llegó a ser líder nacional con sus míticas marcas La Cruz Blanca y Skol


No fue la primera cerveza industrial de Vigo. Pero sí la de mayor éxito. Antes existían dos productores locales: Moreira y Cía, y García Bañón. Pero desde su inauguración en 1925, la fábrica de A Barxa, perteneciente al grupo Cervezas de Santander, fue la caña en la ciudad. Este año se cumple un cuarto de siglo del cierre de la emblemática factoría, que fue sustituida en su finca de García Barbón por las torres del Club Financiero. Su marca La Cruz Blanca llegó a ser líder en Galicia.

Cervezas de Santander puso sus ojos en Vigo por el despegue demográfico de la ciudad en el primer cuarto del siglo XX. Y, desde el principio, apostó fuerte. El proyecto del edificio fue encargado al arquitecto vigués Manuel Gómez Román, que quiso dar cierta monumentalidad al edificio, con un estilo regionalista y la piedra como protagonista.

Las obras comenzaron en 1922 en la finca de A Barxa y remataron tres años más tarde. La inauguración, el 29 de enero de 1925, se convirtió en todo un acontecimiento. Se desplazó a la ciudad el propietario de la casa matriz, el señor Prieto Lavín. El diario El pueblo gallego llevó la noticia a su primera página. «La fábrica ha sido dotada de todos los elementos modernos y una capacidad de producción suficiente para cubrir no solo las necesidades del mercado sino también las futuras durante muchos años», afirma el diario.

El periodista destaca que la nueva fábrica de A Barxa puede producir cinco millones de litros al año. Para ello cuenta con diez motores que puede arrojar 225 litros de cerveza por minuto. El pueblo gallego destaca también que la finca, de 15.000 metros cuadrados, «cuenta con un magnífico parque, en el cual hay hermosas plantas, algunas de ellas tropicales».

Eran otros tiempos y el propietario de Cervezas de Santander finalizó el acto «poniendo en manos del señor Gómez Román, como representante de la Alcaldía, un sobre con un donativo para los pobres, consistente en 500 pesetas».

La fábrica de cervezas de Vigo comenzó produciendo La Cruz Blanca y La Austríaca, del tipo doble bock, triple bock y Múnich. Se abastecía de agua procedente de tres pozos cercanos. Y tuvo un éxito inmediato. Entre 1925 y 1935 sus números fueron astronómicos. Y la llevaron al liderato como la industria cervecera líder del país, por encima de la coruñesa La Estrella de Galicia.

La Cruz Blanca fue perdiendo mercado paulatinamente. Y, en 1970, A Barxa comenzaba a producir en Vigo la marca Skol, que tendría también un gran éxito.

Pero la fábrica, que nació en las afueras de la ciudad, pronto fue quedando rodeada del mundo urbano. En 1971, el Concello declaró sus terrenos como edificables. En aquella época, A Barxa producía 129.000 hectolitros al año, lo que la situaba en el sexto puesto dentro del grupo ya denominado Unión Cervecera S.A.

Comenzaron a cerrarse fábricas en toda España, la primera en Valladolid. Vigo logró mantenerse durante diez años, fabricando Skol. En 1980, su producción era de 146.000 hectolitros.

El cierre definitivo de la fábrica se registró en 1989, con la justificación de que no resultaba rentable. Y se prefirió echar el candado antes que acometer nuevas inversiones para mejorar la calidad de la producción. Los terrenos, mientras tanto, habían alcanzado un precio considerable.

Finalmente, tras 65 años de historia, cerraba la fábrica de A Barxa y su edificio era demolido. En su lugar, se alzaron las torres de García Barbón, donde está la sede del Club Financiero. Este año se cumple así un cuarto de siglo del fin de la industria cervecera en la ciudad.

eduardorolland@hotmail.com

A Barxa tenía una capacidad de producción de cinco millones de litros al año

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
17 votos

25 años sin cerveza viguesa