El milagro alemán para en Cangas

El portero alemán Felix Schmidl fue clave ante el Anaitasuna


vigo / la voz

Son pocos los que ya saben pronunciar su apellido, pero menos todavía los que no lo conocen después del partido que hizo el sábado con el Cangas. Proveniente de un equipo de la mitad de tabla de segunda división alemana, Felix Schmidl llegó a O Morrazo como una incógnita y fue uno de los artífices de la victoria ante el Anaitasuna, con un 41 % paradas.

Su historia no resulta menos sorprendente que su rendimiento. «Jugaba en el Bittenfield y Frank Nörenberg, un buen amigo de la Federación, estaba en contacto con Manuel Camiña y se enteró de que buscaba jugadores jóvenes en Europa», explica el portero sobre cómo empezó su aventura en la Asobal, cuando el dirigente del Cangas buscaba una apuesta similar a la de Kai Feldman de la pasada temporada. «Hablaron entre ellos y me ofrecieron venir a España. Yo ya había terminado mis estudios y se trataba de un pueblo costero que parecía interesante, así que me planteé que podía ser una buena idea venir a jugar una temporada y aquí estoy», comenta como aquel que se cambia de barrio.

Así es como el joven de 24 años pasó de vivir en Stuttgart a hacerlo en «un piso que tiene el equipo para los jugadores extranjeros», que comparte con el otro portero también recién llegado, Mile Mijuskovic. Además de los entrenamientos, dedica el día a día a completar sus estudios en energías renovables. «Acabé todos mis exámenes y solo me quedan detalles para poder terminar la carrera en invierno», confiesa. Una vez termine, no descarta buscar un trabajo, pero para entonces, según dice, «he de hablar mejor castellano».

Por ahora, la barrera del idioma no es ningún impedimento para que se sienta «cómodo en el vestuario. Estoy intentando aprender castellano, pero también hay algunos jugadores que hablan inglés. Todos jugamos el mismo deporte y no necesitamos palabras ni traductor para comunicarnos», comenta. Tampoco necesitó dominar el gallego ni el castellano para darse cuenta de que «la gente de Cangas es muy amable, y por eso me encuentro muy bien aquí».

En lo referente a la Liga, lo ve más complicado: «Es muy difícil jugarla. Necesito jugar más y ver vídeos para analizarla mejor, pero es un reto importante para mí». Por el momento, haber sido titular le «sorprendió un poco», pues ve en Mile, su compañero de piso y también de portería, una competencia muy dura que le hace dudar de poder repetir su presencia en el siete inicial. Tanto si lo consigue como si no, él se siente cómodo gracias al «nivel defensivo muy alto». Pese a todo, no es capaz de ver más allá de su contrato, y se atreve a decir si se quedará después de los diez meses que tiene firmados: «Ya veremos más adelante, porque todavía queda mucho tiempo».

«Cangas tenía buena pinta, así que me planteé venir a jugar un año en Asobal y aquí estoy»

Portero Cangas Balonmán

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