«Il Trovatore» no es es lo mismo que la«Bulería» de Bisbal

Menos de veinte personas acudieron al cásting para sumarse al coro operístico


vigo / la voz

Buenas voces hay muchas (o eso parece) y ganas de demostrarlo hay más (o eso se deduce de la cantidad de concursos televisivos en los que salen intérpretes a patadas). Pero cuando se trata de una convocatoria no tan mediática, el número de candidatos no da la vuelta a la manzana. Eso sí, lo que es invariable es que quien acude a un cásting musical expresa una gran devoción por la música. Algo así ocurrió ayer en el Conservatorio Superior de Vigo.

En una de las salas del edificio de O Castro esperaba la mezzosoprano Nuria Lorenzo a los candidatos que optaban a formar parte del Coro Universitario de Vigo, que necesita crecer para poder dar fuerza a su próximo reto, ya que acaban de ser elegidos por Amigos de la Ópera para para que interpreten, el próximo mes de diciembre, la ópera de Verdi Il Trovatore. No hubo mucho tiempo de difundirlo ni tampoco se pretendía hacer una campaña internacional, así que al final cerca de una veintena de personas acudieron a la llamada. Lo normal. Porque mucha gente quiere ser Bisbal, pero no hay Melendi ni coach alguno con silla giratoria que sea capaz de llegar a los tonos que exige una ópera.

Ayer en Vigo, hombres y mujeres de diferentes edades y profesiones acudían a la cita unidos por el amor al canto, como Margarita Martínez, que aunque su trabajo es la docencia toca además el piano y se mostraba «nerviosa y satisfecha» tras demostrar sus dotes interpretando un extracto del Coro de los esclavos hebreos, del Nabucco, de Verdi.

También lo hacía José Ángel Rey, que ensayaba por los pasillos la romanza de La tabernera del puerto con ganas de volver a las andadas: «Yo he cantado en muchos coros, he estado ocho años en el de la Sinfónica de Galicia, estuve en la primera Coral Casablanca, con Rey Rivero, y después, pero poco tiempo, con Óscar Villar cuando se fusionó con A Marosa. José Ángel, que es profesor de guitarra, reconoce que tiene «mono». Lo mismo les pasaba a Pablo y José Manuel, que entraron a probar suerte antes que él. De hecho, se avisaron unos a otros, porque ya se conocían tras haber coincidido en la Sinfónica. «En realidad es una excusa para vernos», bromeaba el segundo, cuyo vozarrón de tenor lírico atravesaba las paredes del cuarto en el que cantaba La del manojo de rosas mientras Pablo se atrevía con Ombra ma fa, de Haendel.

Todos ellos eran atendidos por dos de las integrantes del Coro Universitario de Vigo. Una es Laura Pazos, que aspira a poder estudiar canto en el Conservatorio Profesional vigués y mientras, sigue aprendiendo, ya que lleva dos años y también está en Gli Apassionati, otra formación coral que coordina Nuria Lorenzo. La otra, Carla Pardo, estudiante de Teleco que se unió el pasado marzo a este grupo coral que actualmente cuenta con una treintena de voces y ensaya dos veces a la semana en la Escuela de Peritos.

Nuria Lorenzo salió contenta tras ejercer todo el día como seleccionadora: «Ha habido voces muy buenas, gente que canta y entona muy bien, así que no habrá problema», manifestaba asegurando al tiempo que no descartaba que hubiera más convocatorias: «Para el coro de Il Trovatore precisamos al menos unas cincuenta personas».

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