Vitrasa quiere el billete del autobús a 1,29 euros

J. Fuentes, S. Antón VIGO / LA VOZ

VIGO

La tarifa del transporte urbano es la clave de la huelga más larga del servicio en la ciudad

11 dic 2012 . Actualizado a las 12:32 h.

La huelga de Vitrasa amenaza con batir todos los récords locales. Ayer se desarrolló la octava jornada de huelga indefinida, que en realidad supone el undécimo día de paro ya que hubo tres días más en noviembre en jornadas alternativas. A la hora de redactar esta información, en la noche del lunes, empresa y sindicatos estaban reunidos buscando un acuerdo que de no producirse supondrá el alargamiento del conflicto.

En apariencia, la huelga se mantiene ante la negativa de la concesionaria del transporte urbano a aceptar demandas del comité de empresa en la negociación del convenio colectivo para los años 2012 y 2013. En realidad la partida se juega en otro campo, concretamente en el de las relaciones entre la concesionaria y su patrón, que no es otro que el gobierno municipal.

Hace ya varios días que Vitrasa presentó en el Concello su propuesta de incremento de tarifa para el año próximo, que oficialmente no ha sido dada a conocer. No lo dice la empresa y el alcalde se hace el despistado cuando se le pregunta, como ayer hizo La Voz. Sin embargo, en esta petición reside la clave de una huelga que cada día deja en tierra a 40.000 vigueses mientras transporta a otros 40.000 hacinados en los escasos autobuses que circulan.

La concesionaria hace sus cuentas y aplica la fórmula polinómica por la cual se rigen sus relaciones económicas con el Concello. Sus cálculos, ajenos a cualquier consideración de tipo social o político, como por otra parte tiene que ser, plantean una subida de 5 céntimos para el año próximo, según ha desvelado el comité de empresa, que dejaría el billete en 1,29 sobre los 1,24 actuales.

Esto es, un incremento del 4 % sobre la tarifa que rige desde septiembre pasado, momento en el que Vitrasa aplicó el incremento del IVA decidido por el gobierno central con una subida de 2 céntimos sobre los 1,22 euros de tarifa vigente desde enero de este año.

El precio del billete ordinario es el más relevante de la concesión, aunque la mayoría de los vigueses y de los propios usuarios del transporte urbano lo ignoran. Una vez fijado, el Concello puede establecer los bonos que estime convenientes, algo que a Vitrasa no le supone problema alguno. La diferencia entre el precio del billete ordinario y el del bono lo sufraga el Concello, por lo que la empresa no sufre merma alguna por su existencia.

Doce millones anuales

La factura del transporte urbano se ha convertido en uno de los pagos relevantes a los que tiene que hacer frente el Concello. El progresivo incremento de la tarifa y la existencia de abonos a precio reducido hace que año tras año la cantidad que satisfacer a Vitrasa sea cada vez mayor. En el 2012 ronda los 11 millones de euros (el 5 % del presupuesto municipal) y para el 2013 puede llegar a 12 millones de euros con la subida.

En este contexto el gobierno en minoría de Caballero se encuentra en una disyuntiva: el BNG exige que el billete no suba en 2013, como dejó claro al aumentarse la tasas, y por otro lado Vitrasa aplica el contrato de la concesión de manera estricta. La posición del Bloque parece firme y el grupo sabe que sin sus votos Caballero no podrá aprobar el presupuesto del 2013