La fuga de dos amantesDía 3 Día 4Día 7Día 19Día 21El vigués Darío Vilas llega a la final del I Premio Scifiworld de Fantasía y TerrorCándido Pazó regresa con «Memorias das memorias dun neno labrego»

Los vigueses José Fontán y Aurelia Alonso refugiaron su amor en A Coruña

la voz vigo la voz
vigo / la voz

La Guardia Civil de A Coruña localizaba, el 2 de enero de 1907, a José Fontán y Aurelia Alonso en una habitación de la fonda La Gijonesa, ubicada en la calle de Santa Catalina, de la ciudad de A Coruña. No eran asesinos. No eran ladrones. Tampoco estafadores. Eran amantes. Quizá imposibles porque huyeron el 28 de diciembre desde su ciudad de Vigo. «Se fugaron en amor y compañía», se decía en el periódico El País.

El padre de la muchacha denunció la fuga al gobernador civil de Pontevedra y esta autoridad telegrafiaba al comandante de la Guardia Civil de la ciudad herculina, «interesándole la busca y captura de la enamorada pareja». Eran tiempos en los que las mujeres solteras estaban bajo la tutela de sus progenitores y, por lo tanto, estos influían decisivamente en la elección de sus posibles parejas.

Los dos jóvenes fueron detenidos y puestos a disposición del gobernador civil de A Coruña, señor Altamirano, quien ordenó que la chica pasara al Asilo de las Hermanitas de los Pobres, «en donde quedó reducida». Por su parte, «el galán», como era calificado en el periódico madrileño El País, fue enviado a la inspección de vigilancia, a la espera de una contestación del gobernador civil de Pontevedra.

La situación se mantuvo sin cambios hasta el 11 de enero. El gobernador civil coruñés, que no recibía ninguna señal procedente de la Dirección General de Penales, ordenó el regreso de los novios a Vigo. En aquel viaje, estuvieron acompañados por el inspector de policía Brindis, quien tenía órdenes de entregarlos al alcalde de Vigo, Ricardo Senra.

Multa por blasfemar

Y ahí concluyó la historia pública de este amor imposible. O no tanto y quizá, hubo boda en las semanas siguientes. Eso ya queda en el terreno privado de aquella pareja de amantes. Lo que sí contrasta con la actualidad son las normas morales de entonces. Como las recogidas en los periódicos del momento, como El Noticiero de Vigo del día 22 de enero de 1907. El alcalde imponía una multa de una pesetas a un hombre por blasfemar en público

eran otros tiempos enero 1907

Agua a Coia

La Sociedad de Abastecimiento de Aguas acuerda prolongar el tendido a Coia y Regueiro. Entonces no era un servicio público y solo lo tenían los privilegiados.

Fundación Llorente

El Ayuntamiento se hace cargo de la herencia del coronel Teófilo Llorente. La mayor parte del dinero será destinado a los pobres de la ciudad.

Bajan los precios a América

Las trece grandes compañías trasatlánticas acuerdan rebajar los precios de los billetes de los pasajes con destino a Buenos Aires y Montevideo. Costará 180 pesetas.

No cortan el pelo en domingo

La comisión de obreros peluqueros ruega a los ciudadanos que no acudiesen a cortarse el pelo los domingos después de las doce de la mañana. Luchaban por la jornada de descanso dominical

Pagan por zorro muerto

El Ayuntamiento paga 7, 50 pesetas a Antonio Comesaña, vecino de Comesaña, por haber matado un zorro en el monte de Aguieira.

La novela del vigués Darío Vilas Instinto de superviviente (Dolmen Editorial), miembro de Cultura Hache, ha resultado finalista en el I Premio Scifiworld de Fantasía, Terror y Ciencia Ficción. Desde su lanzamiento, el pasado mes de octubre de 2011, la novela no ha parado de cosechar éxitos de público y crítica, convirtiéndose en uno de los debuts más prometedores de la literatura de género terrorífico en nuestro país, y más concretamente del sub-genero Z (zombi), tan en auge en la actualidad.

Desde ayer, la revista Scifiworld pondrá a disposición del público las páginas de votaciones para decidir la categoría de Mejor Libro o Novela de Ficción, premio al que opta Darío Vilas.

Instinto de superviviente es la primera de las tres novelas que forman parte de una peculiar saga, encuadrada en el subgénero de zombis.

Entre el 1 y el 4 de febrero, el auditorio del Centro Cultural Novacaixagalicia acogerá nuevas representaciones de Memorias das memorias dun neno labrego, «monólogo escénico-narrativo» dirigido e interpretado por Cándido Pazó.

La obra fue estrenada hace un año en Santiago de Compostela y, desde entonces, se ha representado en sesenta ocasiones, en localidades gallegas y exteriores, como Buenos Aires, Río de Janeiro o Basilea.

La función del sábado día 4 tendrá carácter benéfico, ya que toda la recaudación correspondiente a los derechos de autor serán donados a Unicef.

Se trata de un espectáculo emotivo y divertido, que combina la experiencia de Cándido Pazó como autor, actor y director, con su reconocida trayectoria como monologuista.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Vigo

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

La fuga de dos amantesDía 3 Día 4Día 7Día 19Día 21El vigués Darío Vilas llega a la final del I Premio Scifiworld de Fantasía y TerrorCándido Pazó regresa con «Memorias das memorias dun neno labrego»