De Vigo a la cima del Kilimanjaro divulgando el conocimiento científico

El profesor Luis Navarro aprovechó su participación en un congreso en Tanzania para apuntarse al reto de coronar el techo de África


La cima de África, el monte Kilimanjaro, es una de las zonas del mundo en las que cambio climático se hace más evidente. En los últimos 20 años perdió buena parte de los glaciares que lo coronaban evidenciando lo deterioro que está sufriendo «este impresionante ecosistema», tal y como lo define el profesor Luis Navarro, tras bajar de su cima. El investigador responsable del proyecto Divulgare se encuentra aún en Tanzania realizando un trabajo de investigación sobre las interacciones mutualistas entre plantas y animales y asiste al Congreso Internacional de la Asociación para la Biología Tropical y Conservación, en el que se afonda sobre la adaptación de los ecosistemas tropicales al cambio climático. De ahí a la cima del Kilimanjaro tan sólo le separaron 5895 metros y siete días de esfuerzo.

Como explica el profesor del Departamento de Biología Vegetal, «aprovechando la estancia en Tanzania surgió como un reto subir al techo de África». Este monte es en estos momentos una de las áreas más afectadas por el cambio climático, por lo que la idea del viaje, «además de un pequeño reto personal, era poder tomar evidencias de este deterioro que está sufriendo este ecosistema e intentar transmitir el problema a la sociedad», apunta Navarro.

Este espíritu divulgador fue el motor que puso en marcha el proyecto Divulgare, un equipo de trabajo surgido en el seno del Grupo de Ecología y Evolución de Plantas, con el fin de acercar los contenidos científicos al público en general, creando materiales entendibles y accesibles, pero también atractivos para todo tipo de personas y colectivos. Por eso, en los próximos meses con el material y la información recogida en África «trataremos de preparar algún material divulgativo para explicar de una manera gráfica a la sociedad algunos de los problemas y evidencias que ya tenemos enfrente, relacionados con el cambio climático».

Siete días de ascensión

Tras siete días de dura ascensión, el esfuerzo valió la pena. El techo de África bajo los pies y un horizonte infinito a vista de pájaro, a 5895 metros de altura. Navarro relata la subida destacando que fue «algo más dura del que me los esperaba y los dos últimos días fueron realmente agotadores». El principal problema fue la falta de oxígeno, sobre todo a partir de los 3500 metros y, «aunque no sufrimos ningún percance, ahora entendemos un poco mejor los accidentes de montaña que se producen después de coronar las cimas».

A la vuelta del viaje, comenzará el trabajo con el material colectado para ir dándole forma y preparar algún documento divulgativo que venga a continuar con la exitosa y premiada trayectoria de Divulgare, que ya obtuvo el premio del público que otorga la revista «The Scientist» por un vídeo sobre los lagartos en los ecosistemas insulares y un galardón en la Bienal Internacional de Cine Científico. En este 2011 presentaron ya dos nuevas piezas audiovisuales, una sobre las estrategias adaptativas a través de la bioluminiscencia de la algas Noctiluca scintillans y otra sobre el peligro de animales invasores como el visón americano.

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