Un aniversario cruel


Hoy no es un buen día para los que piensan que Vigo no tiene historia. Tal día como este, hace 425 años, Francis Drake se veía obligado a claudicar después de un frustrado desembarco en Guixar. La armada del corsario inglés había aparecido en aguas de las Cíes tres días antes, el 7 de octubre de 1585. Primero, intentó tomar Baiona, enviando a tierra varios pataches con tres mil soldados, pero los vecinos de la villa, comandados por el futuro conde de Gondomar, Diego Sarmiento de Acuña, lograron repeler a los agresores, mientras mujeres y niños se refugiaban en la fortaleza de Monte Real. Ante estas dificultades, Drake eligió una presa más fácil y dirigió sus naves a Vigo. El 8 de octubre, mientras la artillería bombardeaba la ribera del Berbés, desembarcaron los ingleses y tomaron el monte de A Guía, pero tres mil voluntarios vigueses, ayudados por tropas de Tui y Baiona, pusieron en fuga a los invasores.

Los vigueses lograron hacer algunos prisioneros, que utilizaron para pactar con Drake su retirada. Las negociaciones se prolongaron durante varias jornadas y el 21 de octubre, el corsario mandaría dejar la ría.

Por desgracia, Sir Francis Drake no olvidaría su derrota en Vigo y cuatro años más tarde, en 1589, regresaría con ánimo de revancha. La plaza carecía de murallas y de una dotación militar, pese a que contaba ya con más de dos mil habitantes y era un puerto estratégico. Así que al corsario de Isabel I le resultó sencillo vengarse. Veinte buques de guerra fondearon frente a las Cíes para bloquear la salida de la ría. Y otros 193 navíos se situaron frente a la villa en formación de combate, con sus cañones apuntando a la población. Mientras bombardeaban el actual Casco Vello y el poblado del Areal, una fuerza de siete mil soldados desembarcó en Coia y O Berbés.

300 casas fueron incendiadas en Vigo y otras 37 en Bouzas. Todas las iglesias de la comarca fueron saqueadas y quemadas, salvo la de Santa Cristina de Lavadores, pues un grupo de voluntarios, ayudados por una milicia llegada de Portugal, logró vencer a los enemigos en una refriega en Os Choróns. En la colegiata, robaron el reloj, las campanas y el órgano. Luego, sacrificaron unas terneras y las asaron sobre el propio altar. A un paisano de Coia le cortaron la cabeza, la sustituyeron por la de un cerdo y lo colgaron en exposición pública, para disuadir la resistencia, que provocó 700 muertos en las filas inglesas.

Tras varios días de saqueos, Francis Drake abandonó por fin la ría, dejando Vigo completamente destruido. Como triste desquite, mientras la flota enfilaba hacia las Cíes, los paisanos ahorcaron a diez prisioneros ingleses en la cima de O Castro, tras construir unos cadalsos que fueran visibles por los ingleses mientras zarpaban. Estas cosas sucedían en Vigo hace ahora 425 años. Así que? ¿de verdad aún queda alguien que crea que esta ciudad no tiene historia?

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