Vigo descubre el cine promocional

En septiembre de 1925, el productor Juventino Garrido presenta la grabación de la película «Carmiña, flor de Galicia», que tendría un gran éxito de público en Madrid


vigo/la voz.

Tras la guerra civil y hasta los años sesenta, Vigo tuvo un papel privilegiado en la cinematografía española. La imagen de la ciudad y su bandera eran vistas al inicio de cada película producida por Suevia Film, del vigués Cesáreo González. Pero mucho antes, la ciudad ya conocía los entresijos del séptimo arte. De hecho, el vigués José Gil fue el primer gallego que rodó una película de ficción en Galicia. Fue en 1916 cuando Gil puso en marcha su cámara en la isla de A Toxa para filmar Miss Ledya , en la que tenía un papel Castelao. Este mismo cineasta ya había realizado antes numerosos documentales con Vigo como escenario.

Posteriormente, en 1923, la productora viguesa Celta Films graba en Sárdoma y otros lugares de la provincia la película Maruxa , bajo la dirección de Henry Vorins, y con la interpretación de Paulette Landais y Florián Rey. Esta adaptación de la zarzuela homónima, contó con una versión subtitulada en gallego, cuyos rótulos fueron realizados por Urbano Lugrís Freire.

Sin embargo, en septiembre de 1925, la ciudad descubrió el valor promocional del cine cuando todavía era mudo. El 12 de septiembre, el empresario madrileño Juventino Garrido reunía a representantes de la prensa local para presentarles la grabación de la película Carmiña, flor de Galicia , aunque en El Pueblo Gallego del día siguiente se citaba el filme como Maruja, flor de Galicia. El empresario estaba acompañado por el director de cine italiano Rino Lupo, que años antes había trabajado en Portugal, y el operador italiano Antonio Vistarini.

El «cinedrama regional», como calificó la película un periodista local, desarrollaba un argumento simple: una moza lugareña es engañada por un aristócrata donjuanesco. Sin embargo, la película aprovechaba los paisajes de Vigo y sus alrededores para formar un «cuadro enxebre». La ría, O Berbés, la ciudad vista desde O Castro, el chalé de La Chicharra, en Rande, el castillo de Vilasobroso o la romería de A Lamosa aportaban una excelentes localizaciones que mostrarían al resto de España un lugar atractivo.

El cuadro de actores estaba compuesto por la joven actriz viguesa Maruja del Mazo, Juan Muñoz del Río, Eduardo Prados y Antonio Teixeira Porto, entre otros.

Estreno en Madrid

El 28 de octubre de 1926, la película era estrenada en el Cinema Argüelles de Madrid. El Coro del Centro de Galicia ponía la música en directo. El éxito fue absoluto. El 2 de noviembre ya habían pasado por la sala madrileña más de 20.000 personas, «y otras tantas acudieron a la taquilla sin conseguir una entrada», reflejaba el diario ABC .

Los vigueses tuvieron que esperar al 17 de febrero de 1927 para contemplar el filme, fecha en la que fue proyectada en la sala Rosalía de Castro. «El público, sacudido de entusiasmo, tocado en la fibra del amor a la tierra natal, subrayaba con exclamaciones de admiración los cuadros que iluminaban la pantalla, exhibiendo en magníficas fotografías pedazos de Vigo», se decía en El Pueblo Gallego al día siguiente. El coro Queixumes dos Pinos se encargó de dar contenido musical a la película.

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