El Octavio tratará de plantar cara al invencible Ciudad Real en As Travesas

J. V.

VIGO

03 mar 2010 . Actualizado a las 11:56 h.

Los amantes del balonmano tienen una cita ineludible esta tarde en el pabellón de As Travesas, donde pondrán ver en directo al mejor equipo del mundo de balonmano, el Ciudad Real de Talant Dujshebaev (20.45 horas).

Los manchegos visitan a un Octavio Pilotes Posada herido después de su derrota en Alcobendas, lo que le ha devuelto a los puestos de descenso. Es a priori un encuentro muy desequilibrado y con un claro favorito, sobre todo si se tiene que cuenta que el Ciudad Real lleva 45 victorias consecutivas en la Liga Asobal. No pierden desde la cuarta jornada de la pasada temporada, cuando el Arrate les cogió desprevenidos.

En Europa también llevan una trayectoria inmaculada y han ganado todos sus encuentros. Su intención es la lograr su cuarto título en cinco años.

El Barcelona se ha reforzado a golpe de talonario esta temporada con el objetivo de acabar con la supremacía del Ciudad Real. Le han arrebatado a los manchegos a Rutenka pagando su cláusula de un millón de euros, y lo cierto es que consiguieron vencerles en la Supercopa en septiembre y en la final de la Copa Asobal en diciembre.

Sin embargo en la liga todo apunta a que los de Dujshebaev repetirán título tras vencer hace una semana al Barcelona en el Quijote Arena (23-19) y superarles ahora en cinco puntos en la clasificación.

Nueve años sin ganarles

Todos estos datos apuntan a que parece una misión imposible que hoy el Octavio consiga hincarle el diente al Ciudad Real. Hace nueve años de la última victoria viguesa ante los manchegos, cuando todavía no eran el equipo grande en el que se han convertido.

En la temporada 2001-2002 el Ciudad Real perdió en As Travesas (23-17). Ese año quedaron quintos en la clasificación de Asobal.

Llegan sin confianzas

Pero a pesar de su teórica superioridad y del mal momento que atraviesa el Octavio, el mensaje que envían desde Ciudad Real es que no vienen relajados a Vigo, no quieren verse sorprendidos y respetan mucho al equipo vigués.