El sueño se acabó, era algo que entraba dentro de las posibilidades e incluso de la lógica si se tiene en cuenta que el Atlético de Madrid tiene un presupuesto veinte veces superior al del Celta con 120 millones de euros. El Celta no jugará las semifinales de la Copa del Rey, pero Balaídos se vistió de gala como en los viejos tiempos.
El celtismo estaba huérfano de alegrías y necesitaba una ocasión así para volver a disfrutar con su equipo. Y los de Eusebio se han ganado este cariño a lo largo de toda la Copa del Rey con grandes actuaciones ante equipos de superior categoría. La nueva hornada de la cantera celeste se ha asomado al mundo y se ha ganado el reconocimiento de toda España. Hasta el último momento la eliminatoria ha estado viva. Qué pena de ese tiro al larguero final de Joselu. El Celta se ha marchado de la Copa con la cabeza bien alta. Ahora toca volver al infierno de la liga, donde de verdad se juegan las castañas.