El Supremo expresa su «perplejidad» con el Puerto de Marín

Mercedes Escauriaza

VIGO

Sostiene que evitó explicar si había otros instrumentos para avalar los rellenos

07 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La sentencia del Tribunal Supremo anulando el Plan Especial del Puerto de Marín no solo deja en el aire la legalidad de las hectáreas de rellenos realizadas sobre la lámina de agua del litoral pontevedrés, sino que también coloca en difícil situación a las infraestructuras publicas o privadas construidas sobre los controvertidos rellenos, como la terminal de contenedores.

Pero, pese a no haber sido sometido a evaluación de impacto ambiental -una de las patas que falla jurídicamente en el Plan Especial del Puerto-, ahora anulado, ¿podría haberse evitado esa irreversible anulación de este controvertido plan? O, al menos, ¿se podría haber rebajado la contundencia del tribunal a la hora de declarar ilegales los rellenos realizados sobre la ría, con una previsión de gasto de 24,1 millones de euros del erario publico?

Probablemente sí, si las Administraciones implicadas hubieran aclarado durante el proceso judicial entablado por la Plataforma en Defensa de Os Praceres con qué otros instrumentos contaba el puerto de Marín para dar cobertura legal a las 30 hectáreas de terrenos ganados al mar.