Estación espacial Bono

Espectáculo descomunal o escenegrafía absolutamente novedosa son expresiones empleadas para definir la gira 360º Tour que lleva a U2 por medio mundo


En 1987, tras la publicación del álbum Joshua Tree , U2 ascendió a los cielos de la música popular. De lucir la etiqueta de buen grupo postpunk, pasó a convertirse en un dinosaurio del firmamento musical. Ese cambio se reflejó también en las giras protagonizadas por Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Muller.

Sin embargo, 360º Tour aún da un paso más allá en el espectáculo de masas. La escenografía ahoga cualquier síntoma de disidencia que pueda tener el espectador y lo lleva al delirio. La clave de todo está en el gigantesco escenario elegido para la ocasión. El propio Bono definió su escenario como una estación espacial para gravitar por sin límites por el horizonte. Cincuenta metros de altura, una pantalla circular, una pasarela giratoria y cuatro gigantescas patas de sujeción conforman una auténtica nave espacial desde la que U2 se mueve tan a gusto como en su casa.

Dos horas

Los conciertos están siguiendo una estructura muy similar. Algo más de dos horas de duración y una setlits compuesto por veintiún títulos de toda su discográfica conforma a casi todas las personas que han acudido a alguna de las citas ya celebradas este año.

Con la suficiente confianza en sí mismos, U2 está comenzado los conciertos con cuatro canciones de su último disco, No line on the horizon . Breath , No line on the horizon , Get on your boots y Mangificent actúa de introducción al espectáculo. Es a partir de ese momento cuando Bono se dirige por vez primera al público. En Barcelona incluso se vistió la camiseta azulgrana, claro que era la del campeón de Europa y tenía la publicidad de Unicef.

Los valores solidarios están muy presentes a lo largo del concierto. Incluso, durante el concierto inaugural de la gira, se repartieron caretas de la disidente birmana Aung San Suu Kyi para exteriorizar la repulsa por la condena que sufre. El Premio Nobel Desmond Tutu se apareció en la pantalla gigante para alertar sobre la extensión del sida en África. Y es que Bono y su banda han enarbolar ya algunas banderas de desheredados.

Una masa sónica y lumínica demoledora, han escrito algunos críticos para referirse al atrezo de los conciertos de la presente gira. Es otro artificio efectivo que aparece en el manual de The Rolling Stones, los maestros del show business.

Pero, no solo hay oropel en la oferta irlandesa. Están las tremendas canciones que motean su larga trayectoria iniciada en 1980. Vértigo , Sunday, Bloody Sunday , Angel of Harlem o Beatiful day enardecen al personal por sí mismas.

Con todos estos mimbres, algunos críticos han empleado expresiones como «espectáculo descomunal» o «show potente y majestuoso» para referirse a 360º Tour. Ahora solo falta que haya fumata blanca y que se confirme la presencia de los irlandeses más famosos del mundo, después del señor Guinness.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Vigo

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos

Estación espacial Bono