Torrecilla sucede a Ramón Martínez para formar un proyecto ilusionante

J. V.

VIGO

«Este club es una institución a nivel nacional y la exigencia tiene que ser mayor», dice el salmantiino

03 jun 2009 . Actualizado a las 20:01 h.

La misma semana en que el juega se juega su futuro con el partido ante el Alavés, el Celta ha decidido presentar a su nuevo director deportivo. Ramón Martínez dijo adiós. Era un secreto a voces que se iba con Florentino Pérez al Real Madrid. Y ya hace tiempo que el club vigués había decidido que Miguel Torrecilla sería su sustituto como responsable deportivo de la entidad. Ya venía trabajando codo con codo con la directiva céltica en las últimas semanas.

Torrecilla ha firmado un contrato que entró en vigor ayer mismo, una vez que Ramón Martínez ha firmado su finiquito, y que tendrá una duración para las dos próximas temporadas, en la que tratará de elaborar un proyecto con el que devolverle la ilusión al celtismo.

En su presentación no dio más que pequeñas pinceladas de sus intenciones, porque considera que esta semana la atención debe estar centrada en el partido frente al Alavés, y una vez que el equipo esté salvado será el momento de ir concretando cosas.

Dice el nuevo director deportivo celeste que cuando recibió la propuesta del Celta no dudó en aceptarla. «Vengo pensando en el club y la institución que es a nivel futbolístico en España. No he mirado la situación deportiva. Buscamos un proyecto futuro que genere estabilidad en la entidad», indicó.

Admitió que esta es una semana «en la que el club se juega mucho», pero que se decidó su presentación «de forma consensuada y encabezada por el presidente para que me incorpore esta semana».

Destaca que para él es «muy importante llegar a una ciudad que emana fútbol por todas sus calles. Estuve en la grada el día del Murcia y fue espectacular. Fue sencillo tomar la decisión de venir».

Cree que fichar por el club vigués es para él dar un paso adelante en su carrera tras dos años en Salamanca. «Son dos clubes que están en la misma categoría, pero diferentes en el concepto global de lo que es un proyecto. En el Celta la exigencia de partida siempre tiene que ser mayor. Salamanca parte con unas limitaciones económicas muy grandes, al ser el presupuesto número 21 en inversión de futbolistas». Considera que aquí tiene la ventaja de que no tendrá que hacer una renovación profunda de la plantilla: «En Vigo vengo a enfocar un proyecto que dará continuidad a un bloque, con una cantera que en el panorama nacional es envidia y finalmente habrá jugadores nuevos que entrarán como en todo proyecto».

No quiere hablar de temas concretos debido al trascendente partido del sábado, pero sí asegura que su llegada es independiente de que al final el Celta descendiese: «Me veo trabajando en el Celta. En el fútbol lo que importa es labrar una trayectoria deportiva sin puntos negros, en que dejes de trabajar. Hay tanta gente que quiere meterse ahí y no puede, lo importante es estar ahí, da igual la categoría, que eso siempre te lo va a dar el terreno de juego».

El mercado portugués

Reconoce sin embargo que hay trabajo avanzado, tanto por su parte como por la del Celta. «Hemos estado en la misma categoría trabajando y nos beneficiaremos mutuamente. Una de las posibilidades es el mercado portugués, que por cercanía trabajé en Salamanca y aquí está también cerca».

Dice que no hablará de objetivos porque «en Segunda hay catorce equipos que quieren ascender. Los partidos se ganan por detalles. Pensar en la segunda jornada que eres aspirante es una locura. Los presupuestos no valen para nada».