Triunfa la moción de censura en Mos tras un pleno plagado de incidentes

Los votos del PP y del tránsfuga Gerardo Alonso dan la alcaldía a Nidia Arévalo, que ya ostenta el bastón de mando.

Redacción digital
Vigo

Nidia Arévalo (PP) ya es alcaldesa de Mos. Sustituye en el cargo a María Jesús Escudero (PSOE) tras una moción de censura que triunfó por nueve votos a ocho. Junto a los ocho concejales populares votó el tránsfuga Gerardo Alonso, elegido en su día en las listas del PSOE.

La elección de Nidia Arévalo ha tenido lugar en un pleno que ha durado dos horas, marcado por un un ambiente bronco, tenso e incluso maloliente. En un salón abarrotado por más de doscientos vecinos se llegaron a lanzar varias bombas fétidas.

La presencia de «matones de discoteca» supuestamente contratados por el PP fue el principal condicionante del debate. Una treintena de ellos intentaron controlar el acceso de los vecinos al lugar donde se votó el relevo en la alcaldía. Incluso por la fuerza.

En medio del barullo, el pleno llegó a encallar. Los dos grupos que compartían gobierno -PSOE y BNG- llegaron a pedir su suspensión. Acusaban al PP, que en principio había renunciado a su turno de palabra en el que debía explicar la moción, de organizar todo el follón por haber contratado seguridad privada.

El PP negó que hubiera «matones» en el pleno. Su candidata a la alcaldía, Nidia Arévalo, afirmaba que solo hay vecinos entre el público. Y reclamaba que si se producía el desalojo requerido por los socialistas, este debía ser masivo. Uno de los vigilantes había confesado a un policía local que fueron contratados para velar por la seguridad de un pleno que por momentos parecía una fiesta: se llegó a cantar la Rianxeira.

En el salón plenario sólo había dos agentes de la policía local. No pudieron contener a la gente. Entre los gritos que resonaron en la sala se pudo escuchar: «¡Manos arriba, esto es un atraco!», «¡Fascistas!» o «¡Esta moción la paga la Diputación!».

Tras muchas dificultades, la candidata popular pudo justificar la moción de censura leyendo un discurso escrito. El PSOE entonces alegó que no fue posible escucharla. Y reclamó lun suspensión del pleno que no se produjo. También lo hizo el BNG, cuyo portavoz comparó a Gerardo Alonso con Julián Muñoz y afirmó que en Mos no hay un tránsfuga, sino nueve. Incluía en esa consideración a los miembros del grupo municipal del PP. Xosé Manuel Martínez Ojea también reprochó a los proponentes de la moción que hubieran firmado la moción ante notario. Para él supone una muestra de desconfianza mutua.

La alcaldesa saliente abandona el cargo «con la cabeza alta» y ha profetizado que su sucesora no podrá hacer lo mismo. El grupo municipal popular abandonó el pleno en tres furgonetas de la Guardia Civil. En ningún momento los agentes del instituto armado accedieron al salón donde se debatió la moción.

Se desconocen por ahora las medidas que adoptará el PP con sus concejales de Mos. El presidente de los populares galaicos, Alberto Núñez Feijo, desautorizó en su día la moción, que vulnera el pacto antitransfuguismo firmado por los partidos en su día. Si lo cumpliera, debería expulsarlos de la formación.

Incidentes desde primera hora

En torno a las once y media llegaron la alcaldesa y el teniente de alcalde, entre vítores de sus partidarios. Los firmantes de la moción -el grupo del PP y el tránsfuga ex del PSOE Gerardo Alonso, objeto de las descalificaciones de los contrarios al relevo en la alcaldía- se encontraban desde las ocho y media de esta mañana en el interior de la sala donde se va a debatir la moción . El PP había pedido seguridad especial para el pleno. Además de la policía local han sido desplegadas varias patrullas de la Guardia Civil

Vecinos presentes en los alrededores del pleno denunciaron que «porteros de discoteca contratados por el PP» ocupaban los primeros puestos en las colas de acceso al salón desde antes de las nueve. Según varios testimonios recabados, llegaron en un autobús escolar que se encontraba aparcado enfrente del Centro de Desenvolvemento Local. Cuando varios vecinos intentaban entrar por otra puerta diferente a la que controlaban, estos supuestos vigilantes se desplegaron para impedirlo. Hubo momentos de tensión, golpes y empujones pero la Guardia Civil no actuó.

Esta situación ya había sido denunciada por la hasta hoy regidora dos horas antes del inicio del pleno en una entrevista en RadioVoz Vigo (103,8 FM). María Jesús Escudero aseguró los concejales del PP habían contratado a una empresa privada de seguridad y a «matones de discoteca» para vigilar la sesión. Escudero indicó que el edificio estaba rodeado de personal de seguridad privada contratado por el PP e insistió en que no tienen competencias y que para vigilar la sesión ya está la Policía Local.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Vigo

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
38 votos

Triunfa la moción de censura en Mos tras un pleno plagado de incidentes