«El que sufre conflictos familiares está encorvado y con la mirada ida»

Xulio Vázquez

VIGO

19 nov 2008 . Actualizado a las 11:53 h.

Si piensas que ella te revuelve las tripas, o te está volviendo loco. Si dice que él te está poniendo enferma, o te está desgarrando el corazón. O si crees que ellos te hacen hervir la sangre, o te consumen la vida. ¡Quizás tengas razón!». Pero entonces lo que necesita es ayuda. Así lo entiende José Luis Lasso, orientador y terapeuta familiar. Lleva doce años pronunciando conferencias y organizando seminarios por toda España sobre las relaciones familiares y la salud. Hoy, a las 20.00 horas, dará una charla en el Centro Cultural Caixanova, bajo el título: Una familia feliz es una buena medicina. Asegura que «cuando las relaciones familiares son conflictivas, el sufrimiento es intenso y puede llegar a enfermarnos». Algunos jugadores de dominó también se pronuncian en este sentido: «El que le pega a la familia se arruina». -¿Cómo actúa la familia sobre la salud? -Tiene una gran importancia, tanto si las relaciones son buenas como en el caso de que sean negativas. La existencia de conflictos familiares no solo nos perjudica la salud mental, sino también la física, lo que llamamos enfermedades psicosomáticas. -¿Qué tipo de enfermedades podemos llegar a padecer? -Trastornos gastrointestinales, asma, jaquecas, anorexia, bulimia, alcoholismo, problemas de corazón e incluso algún médico estudió su incidencia en ciertos pacientes de cáncer, los que habían sufrido antes una desesperación prolongada en el tiempo. -¿Usted cree que se le presta la debida atención a la familia? -Hay algún país en el que se cuenta con un ministerio de la familia. Pero nosotros estamos en la cresta de la ola porque no se le da tanta importancia, a pesar de que se rompan matrimonios y surjan conflictos en muchas de las familias. Haría falta una asignatura sobre las buenas relaciones para la plena convivencia familiar. -Los líderes políticos siguen analizando la economía. ¿Qué radiografía haría de la familia actual? -Cada una tiene su crisis. No es algo general a todas ellas. Aunque pasen por un momento de grandes convulsiones, también es cierto que las personas estamos hechas para vivir en familia y en pareja. De hecho, cuando se rompe una, tratan ya de buscar otra. Es decir, que no va a desaparecer esta forma de organización social, con todas las variantes que nos pueda ofrecer. -¿En el físico se aprecia la conflictividad? -Sí porque lo denotan, debido a que viven angustiadas. Su cuerpo está encorvado y su mirada perdida. Y, en la comunicación, hay agresividad y mucha falta de expresiones de cariño. Mantienen una relación fría y no se miran a los ojos. Todo lo contrario de lo que sucede en las familias sanas. -¿Qué les recetaría? -Contacto físico (caricias, besos, abrazos, masajes; expresión de los afectos como antídoto a la agresividad; ternura, para el equilibrio de la personalidad; humor, cantar, sorpresas, bromas, juegos y reír porque distiende. El amor que no se expresa es como si no existiera. El que ama a su familia tiene que mostrarle todo su cariño de todas las formas que sepa.