«Nuestras empanadas se comen en Estados Unidos, en Italia...»

VIGO

13 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Celia Prado es toda una institución en la restauración viguesa. Tiene edad para estar jubilada pero, después de 55 años de trabajo, sigue siendo el alma máter de la cocina del restaurante Basilio. Afirma que ahora se toma las cosas con mucha tranquilidad porque cuenta con buenos profesionales a su alrededor, pero lo cierto es que suele ser la primera en llegar y la última en marcharse. Es la ventaja que proporciona vivir a contados metros de los fogones.

Corría el año 1953 cuando Celia y Basilio, su marido, abrieron el local como taberna. En cuanto los clientes, la mayoría trabajadores de la zona, probaron las tapas con las que acompañaban el vino, hacían cola para ocupar alguna de las cuatro mesas del establecimiento. «Tienes que hacer comidas, me decían». La cola de fans de sus pescaditos de la ría y sus empanadas, cuyo secreto para la masa lo aprendió de su madre, -«la mejor y la única maestra que tuve», afirma- siguió creciendo hasta que, en 1957, dieron definitivamente el salto.

En el tal secreto de la empanada, sea de berberechos, de zamburiñas, de xoubas o de vieiras, están contadas personas. Una cosa está clara, el que prueba, repite. A veces a miles de kilómetros de distancia. «Nuestras empanadas se comen en Estados Unidos, en Italia, en Inglaterra...», afirma Celia.

El que sí cuenta es el secreto para hacer un sabroso guiso de pescado: «Hay que utilizar un buen caldo de carne».

soledad.anton@lavoz.es