El Celta vuelve a ganar en Balaídos en una cita con tintes de bolo estival

X.R. Castro

VIGO

20 abr 2008 . Actualizado a las 02:59 h.

El Celta volvió a ganar dos meses después en Balaídos, pero no pudo brindar un triunfo convincente a los estoicos aficionados que todavía le quedan. Los celestes, sin cuajar un buen partido, pudieron firmar el triunfo más cómodo del año, pero fallaron de nuevo ante la portería de Hércules, que pasó por Vigo como un pésimo equipo e incluso así se pudo llevar un punto en su única oportunidad de todo el encuentro. Tras el triunfo los vigueses duermen a cinco puntos del ascenso, pero sin emitir un solo síntoma que invite a pensar en positivo.

Porque si no fuera el frío y la lluvia, el partido de ayer en Balaídos tendría todos los elementos para considerarse un bolo de verano. Sin embargo ni Celta ni Hércules están en rodaje, sino más bien en recesión, deportiva y económica.