j. v.
vigo | Rubén nació casi con una pelota en los pies. A los cuatro años tocó un balón y pronto se enroló en el Conxo, desde donde dio el salto al Compostela y de ahí al Real Madrid, provocando un enfado monumental del entonces presidente del club santiagués, José María Caneda. Este no dudó en despedir a mitad de temporada a su hermano Checho, que era titular en el juvenil División de Honor del Compos.
Vicente Del Bosque fue el padrino de Rubén para su llegada al Real Madrid. El técnico se quedó deslumbrado al verle jugar en un partido sub-15 entre Galicia y Castilla-La Mancha. Posteriormente se proclamaría campeón de Europa con la selección española sub-16.
Ha sido también internacional sub-21, pero las pocas oportunidades de que disfrutó en el Real Madrid le impidieron seguir progresando adecuadamente. Ahora trata de recuperar el tiempo perdido.
Debutó con el primer equipo blanco de la mano de Del Bosque en un partido de Liga de Campeones ante el Anderlecht.