Athenea del Castillo: «Jugué con el Dépor con una rotura de fibras y con el tobillo como una morcilla»

«El fútbol es mi trabajo y si me duele un poco pues me aguanto», dice


A Coruña

Apostó por quedarse tras su brillante temporada de debut en Primera Iberdrola y no le ha importado jugar lesionada y con dolor este curso, para ayudar a un equipo que sufre con cada traspié. Sus lágrimas tras el duelo contra el Valencia son el fiel reflejo de un Deportivo femenino que se está dejando el alma por pelear la salvación, con el presupuesto más bajo de la liga. Athenea del Castillo (Solares, 2000) se sincera en La Voz: «Yo soy así».

-Está siendo un año difícil.

-Sí, para todas. Alguna como Noe Villegas sí que está acostumbrada a vivir situaciones como esta, pero muchas es la primera vez que vivimos algo así. El año pasado disfrutamos de la cara buena del fútbol y ahora nos toca la amarga, sufriendo cada partido para sacar los tres puntos. En la última jornada no pudimos materializar con la victoria el gran encuentro que hicimos, pero tenemos que pensar en el siguiente.

-El año pasado fue de gloria y usted apostó por quedarse.

-Siempre tuve claro que quería estar aquí. Me gustaba muchísimo este proyecto y me sigue gustando. Yo siempre he apostado por el Dépor porque el Dépor fue el que apostó por mí cuando yo estaba en Segunda. Siempre me han demostrado cariño y es recíproco. El año que viene seguro que estaremos donde tenemos que estar.

-A María Méndez, Misa, Teresa Abelleira y Nuria Rábano les va muy bien. ¿No se arrepiente no haberse marchado también?

-Pues no. Aquí es en donde puedo crecer más como jugadora y como persona. Soy una niña, tengo mucho que aprender y no hay mejor sitio que este.

-¿Confía todavía en lograr la permanencia con el Dépor?

-Sí y el equipo va a dar todo para lograrlo. Contra el Valencia se vio un cambio de actitud, se notaba lo mucho que necesitábamos los tres puntos, y generamos mucho más que el rival. No tuvimos la suerte de sentenciar y al final en una jugada aislada nos empataron. Nos tenemos que quedar con las grandes sensaciones y ojalá puede servir de punto de inflexión ya este domingo contra el Madrid CFF.

-Se le vio muy afectada al acabar el partido.

-Pues sí, estaba superafectada. Pero la gente que me conoce sabe cómo soy. Todo me lo tomo muy a la tremenda y me sale la rabia. Eso solo me dura un momento y al entrar en el vestuario, con mis compañeras, ya vuelvo a sacar la sonrisa porque lo importante es estar unidas y no darle vueltas a lo que pasó. Estoy segura de que el equipo va a dar la cara en todos los partidos que quedan y más en los de casa, porque Abegondo nos da un plus que nos encanta.

-El Dépor perdió los ocho primeros partidos y usted se lesionó. Pero quiso seguir jugando.

-Había notado unas molestias y al hacerme las pruebas me detectaron una rotura [de fibras]. En ese momento ya le dije a Manu [Sánchez] y a los médicos que yo quería estar con el equipo, que no estábamos como para prescindir de nadie. Les dije que yo no tenía problemas en jugar con dolor, el fútbol es mi trabajo y si me duele un poco pues me aguanto. Al final muchas de nosotras jugamos a veces con dolor y ahí es en donde se ve que queremos sacar esto adelante. Los servicios médicos del club hicieron un gran trabajo, lo dieron todo por mí, y gracias a ellos pude estar a tope. Estoy muy agradecida tanto a los fisios, como a los médicos, como a Manu por reducirme un poco la carga de trabajo. Ellos me decían que era en una zona que en principio no era peligrosa y yo me comprometí a avisarles si notaba algo más raro.

-Se recuperó bien y semanas después sufrió otro percance.

-En el partido contra la Real Sociedad. Era el minuto veintipico y se me torció el tobillo una barbaridad. En la banda le dije al fisio: «tranquilo, tranquilo, yo estoy bien, luego me vendo». Pero claro, en el descanso vi que tenía el tobillo como una morcilla. Negro, hinchadísimo y supermal. En ese momento, nos miramos Manu y yo y me dice: «Athenea vienen cosas importantes por delante...». Y yo, que soy muy sentida, me pongo a llorar. Me hicieron pruebas y salió que tenía un esguince de grado 1-2. No entrené durante toda la semana, solo hice bici en el gimnasio y poco más, porque seguía con el tobillo supernegro. Aún así, yo hablé con los médicos y les avisé: ¿yo estoy para jugar, eh?». Y eso que mi tobillo seguía hinchado. Insistí y al final uno de los médicos accedió: «¿tú quieres jugar aún estando así? Pues mira, yo me pongo una venda en los ojos y si tú quieres y Manu quiere, yo no he visto nada». Fuimos adelante y al final tuve la suerte de jugar superbien contra el Rayo Vallecano y metí dos goles. A la semana siguiente contra el Logroño también jugué con dolor, pero ahí cometí un acto de inmadurez y me enseñaron mi quinta amarilla. Me sentí fatal por ello porque me hizo perderme el partido contra el Real Madrid en casa. Ahí hablamos con los médicos otra vez y aproveché esa semana para descansar y hacer solo fisio. Luego, en el parón me regularon un poco, era el momento de parar. No fui con la selección tampoco ni contra el Barça, porque era necesario recuperarme bien de ese tobillo que estaba fastidiado.

-¿Cómo está ahora?

-Ahora muy muy bien, lo juro. Los médicos y los fisios han hecho que mi tobillo esté como nuevo. Creo que hasta está mejor que antes [se ríe].

-Sin ser gallega ni deportivista de cuna, llama la atención su gran compromiso.

-Me marcó mucho sentir que el Dépor había estado tanto tiempo detrás de mí. Y luego, todo el cariño que me dieron, claro. Yo soy así. Quiero jugar todo y ganar todo, en todos los entrenamientos. Eso es lo que me hace ser mejor y no tener nunca miedo a nada. Tengo ese compromiso con el club porque siempre me lo han dado todo y en los malos momentos es cuando más juntos tenemos que estar. Y al final lo vamos a conseguir entre todos.

-Hace un año, La Voz le hizo una entrevista y dijo: «al cien por cien sigo la próxima temporada». ¿Ahora?

-Yo tengo otro año más aquí y si estamos en Primera no hay ningún problema por mi parte para seguir. Desde que llegué he tenido una evolución como jugadora muy grande y este es el mejor sitio para crecer.

-El problema es si se desciende.

-Yo eso ni lo pienso. Estoy segura de que nos salvaremos y lo vamos a dar todo para que así sea. En mi cabeza está ganar este domingo, luego el próximo, después el siguiente... Y si nos podemos salvar un par de jornadas antes para no sufrir tanto, mejor, aunque yo creo que va a estar más apretada la cosa... Creo en este equipo y el deportivismo se merece una alegría después de unos años difíciles.

-En una temporada tan complicada como esta, lo bueno fue poder debutar con la selección

-Aunque a nivel de equipo no nos va bien, en lo personal tuve la suerte de poder ir con la absoluta. Fue un sueño cumplido. Contaron conmigo los últimos años en categorías inferiores y me dio mucha rabia no poder haber ido a la última concentración por mi recuperación del tobillo, pero tenía que pensar en ese momento más en el club y en mí misma, porque estar bien con el Dépor y en plenitud es lo que hará que me puedan volver a llamar en el futuro. En ese momento yo me estaba regulando ya con mi club y no iba a ir allí, sin estar al cien por cien, para que todo lo trabajado se fastidiara en tres días. Yo necesitaba estar con el club e incluso pedí ir a Barcelona a pesar de que sabía que no iba a jugar. Pero me recomendaron que no, que sería bueno para mí seguir recuperándome en A Coruña para llegar a tope contra el Valencia, como así fue.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos
Comentarios

Athenea del Castillo: «Jugué con el Dépor con una rotura de fibras y con el tobillo como una morcilla»