El juego psicológico de As nosas para pasar la cuarentena del coronavirus

Las futbolistas del Deportivo femenino, aisladas cada una en su ciudad, realizan una actividad diaria conjunta a través del wasap con la idea de fomentar la unión y el sentimiento de equipo


A Coruña

Unos minutos antes de las dos de la tarde, del pasado 1 de marzo, la plantilla del Deportivo femenino entraba en éxtasis. El equipo acababa de remontarle un 3-0 al Tacón en los últimos nueve minutos de partido, para acabar ganando 3-4. Fue la última hazaña de un grupo que desde entonces no ha vuelto a competir. El parón internacional de selecciones y ahora el coronavirus las han mantenido inactivas.

La situación de alarma motivada por el COVID-19 y las medidas de aislamiento adoptadas por el Gobierno han motivado que además ni puedan entrenar. Casi todas se han marchado a sus ciudades de origen, alguna a más de mil kilómetros de distancia. Una circunstancia que, sin embargo, no ha impedido que sigan en contacto unas con otras, realizando trabajos colectivos, tirando de ingenio y de tecnología.

La idea fue de Andrea Seijo, la fisioterapeuta del equipo. La misma que el pasado año compuso el himno de As nosas, «Un único latido». El domingo, un día después de que Pedro Sánchez anunciase las medidas del estado de alarma, Andrea propuso a las jugadoras un reto diario que todas debían cumplir. El grupo de guasap del equipo comenzó a echar humo. Al principio, las jugadoras se lo tomaron con cierto recelo. Costó abrir el fuego. Luego, comenzaron las risas y nadie se lo quiso perder. Ese primer día había que grabarse y enviar un vídeo bailando, siguiendo la coreografía de una canción que una de ellas había imaginado. Todos se apuntaron enseguida. Incluido el cuerpo técnico. «Si el entrenador pasa frío con vosotras, si el entrenador se moja también con vosotras, el entrenador también baila con vosotras», respondió enseguida Manu Sánchez en el grupo, ante el órdago de una de las capitanas. Hay que recordar que el entrenador coruñés siempre va en pantalón en corto tanto en los partidos como en los entrenamientos, independientemente de la temperatura, como gesto de solidaridad hacia sus jugadoras.

El método Andrea está siendo un éxito. Todas participan de una risa colectiva. El último reto ha sido grabarse haciendo el desayuno cada una, a la hora que se levantara. Y habrá muchos más hasta que puedan volver a los entrenamientos normales. Porque en este juego lo importante es que todas sigan en contacto, que se diviertan juntas y que mantengan la unión que tanto las caracteriza. Porque ahí es en donde radica la receta de su éxito.

Cartones de leche y toallas

La otra pieza angular en este período de aislamiento está siendo la preparadora física Lucía Piñeiro. Después de dos semanas y media sin competir (como mínimo serán dos sin entrenar), existe una gran preocupación por que las jugadoras no pierdan el tono físico. Por ello, le ha enviado a cada una pautas de entrenamiento individual físico. En un principio con un enfoque más profesional. Pero el problema es la falta de material. No todas las jugadoras tienen en sus casas cintas o pesas para realizar las actividades requeridas. Así que está tocando tirar de imaginación, utilizando cajas de leche o toallas como material de entrenamiento. Buscando objetos que más o menos todas tengan en sus respectivas casas. Es lo que les toca para poder llegar con un tono físico aceptable a los nueve últimos partidos de Liga.

Los valores de «As Nosas»

IVÁN ANTELO

El Deportivo femenino renunció a las artimañas del llamado «otro fútbol» en el Johan Cruyff para no traicionar sus ideales, muy alejados de lo habitual

Minuto 102 de un apasionante duelo entre el David y el Goliat del fútbol femenino español. Sullastres se duele tendida en el suelo tras realizar una doble parada salvadora. Pide tranquilidad. No quiere que entren las asistencias. Quiere que el partido se reanude cuanto antes. Lo mismo sucede con Nuria Rábano. Tiene problemas en los isquiotibiales. Está fundida tras anular a Graham, una de las mejores jugadoras del mundo. No se tira al suelo hasta que la colegiada pita el final de la primera parte del tiempo extra. El Dépor no quiso perder tiempo en el Johan Cruyff, en donde acabó cayendo por 1-0 con el todopoderoso Barça de la forma más cruel. Encajando en el 119. Se lo prohíbe su ética. Una conducta sobre el césped que se suma a una larga lista de valores, poco habituales en el fútbol profesional actual.

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