La cara B del Dépor femenino

Solo tres jugadoras se dedican en exclusiva al fútbol; el resto lo compatibilizan con estudios o trabajo

.Estefi, jugadora del Depor femenino
Estefi, jugadora del Depor femenino

A Coruña

El Dépor puede dar este domingo (17 horas) un paso de gigante para alcanzar el título de Liga de Segunda División si gana o incluso empata contra el Oviedo, equipo al que supera en un punto. Las blanquiazules han sumado 64 puntos de 66 posibles, con 136 goles a favor y 9 en contra. Números que esconden un gran sacrificio detrás. Cuatro o cinco entrenamientos semanales, además del sábado o domingo de partido, sin importar que llueva o hiele. Y siempre con una asistencia masiva a cada sesión, a pesar de que prácticamente todas las futbolistas tienen que compatibilizar su pasión, el fútbol, con trabajo o estudios.

«Me levanto a las siete de la mañana. Trabajo a jornada completa como ingeniera en Aluman, en el departamento de Mobiliario Retail. Nada más salir, ya voy directa a entrenar, sin ni siquiera pasar por casa, y llego a las once y media de la noche. Ceno y me voy a dormir para repetir la misma rutina al día siguiente. Me gusta implicarme al 100 % en todo lo que hago, con lo que me obligo a rendir al máximo en ambos sitios», explica Estefi, simbolizando lo que significa ser mujer y futbolista hoy en día en España. «Ello implica relegar a un segundo plano aspectos como dedicar tiempo a mi familia y amigos, sacrificar viajes o salir de la rutina semanal los fines de semana. Vives entregada al trabajo y al fútbol. Compaginarlo no es una tarea fácil», agrega.

Más de la mitad de la plantilla estudia. Tres de ellas (Laura, Lía y Malena) se enfrentarán a un partido incluso más importante que el de esta jornada, la Selectividad. El Dépor les da muchas facilidades para que puedan llevarlo lo mejor posible, pero el esfuerzo final lo tienen que poner ellas. «Yo terminé un ciclo de Educación Infantil y ahora tengo que preparar las oposiciones. Pero a la vez trabajo de monitora en un comedor escolar y lo compatibilizo todo con el fútbol. Cuestión de cuadrar horarios. Yo, por jugar, he tenido que decir que no a trabajos. Soy monitora de ocio y tiempo libre y muchos que me salen son en horarios complicados», reconoce Míriam.

Y es que aunque en España se ha evolucionado mucho, las futbolistas saben que tienen que buscarse un futuro lejos del deporte. Algunas privilegiadas pueden vivir al día del fútbol, pero no les permite el ahorro, como sí sucede en el masculino. «Actualmente es inviable, o al menos para un muy alto porcentaje de las chicas que practicamos este deporte, el poder dedicarnos a esto exclusivamente. Las que no estudiamos, trabajamos a la vez que jugamos. Mientras esto tenga que seguir ocurriendo, será sinónimo de que el fútbol no solo no nos aporta la estabilidad que necesitamos tanto a corto como a largo plazo, sino que está muy lejos de hacerlo. Necesitamos tener una base sobre la que apoyarnos, ya que todas sabemos que en algún momento, más temprano que tarde, nos veremos obligadas a abandonar este deporte. Para buscar una solución a esto, hace falta gente dispuesta a encontrar el problema sobre el que radica y enfrentarlo», resume Estefi.

Fue el caso de dos excompañeras, Carmela y Ameneiros, que este verano tuvieron que sacrificar jugar en el Dépor por estudiar en universidades americanas.

Hay siete jugadoras con contrato profesional y el reto es conseguir que lo sean todas

Y pese a todas las dificultades que tienen las mujeres para ser futbolistas, las condiciones que les ofrece el Dépor son privilegiadas. En la actualidad, hay 7 futbolistas con contrato profesional (la idea es que en breve lo sean todas) y algunas tienen compensaciones económicas solo comparables con equipos de zona media-alta de Primera femenina. No son grandes cantidades, pero sí que muy por encima de lo que pueda ofrecer cualquier equipo de Segunda. Pero al margen del dinero, hay otras condiciones atípicas en el fútbol femenino como tener un seguro médico, servicio de fisioterapia de primer nivel o instalaciones de hierba natural para entrenar y jugar.

«Obviamente, ahora mismo, ningún equipo femenino va a pagar como uno de chicos. Las que cobran más en Primera no llegan ni a sueldos de clubes masculinos de Segunda B o, según qué casos, de Tercera. Es un poco difícil, porque lo que da bombo es el fútbol de hombres. La gente va a comprar la camiseta de Cristiano Ronaldo o de Messi... El fútbol femenino tiene afición, pero la diferencia es abismal. Pero bueno, partiendo de ese contexto, sí que es verdad que estamos muy bien tratadas por el Dépor y nos ofrecen unas condiciones para jugar que tienen muy pocos equipos», explica Míriam.

Solo las venezolanas Gaby, Kika Moreno y Michelle Romero se dedican en exclusiva al fútbol. Han encontrado en el Deportivo un trampolín perfecto para dar el salto a Europa, una vez destacaron en las categorías inferiores de la selección venezolana.

LAS ESTUDIANTES

Tere 1º Bachiller

Mérida 1º Bachiller

Nuria 1º Bachiller

Laura 2º Bachiller

Malena 2º Bachiller

Lía 2º Bachiller

Sheila Terapia Ocupacional

Oreiro Enfermería Penitenciaria

Patri Biología

Anita Ciencias del Deporte y E. Física

Miga Ciencias del Deporte y E. Física

 Raquel Ciencias del Deporte y E. Física
Sara FP Superior en Preparación Física

Jone Máster en Educación

Iris Pedagogía

LAS TRABAJADORAS

Míriam Monitora E. Infantil

Estefi Ingeniera

Peke Repartidora publicidad

Cris Administrativa

DEDICACIÓN EXCLUSIVA

Kika Moreno

Gaby

Michelle Romero

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