El atacante danés obtiene premio a su empeño y se estrena como realizador con el Deportivo, casi seis meses después de su última diana
02 oct 2026 . Actualizado a las 22:23 h.Habían pasado cerca de seis meses, exactamente 165 días, desde el último gol convertido por Jonathan Asp Jensen (Vejle, Dinamarca, 2006). Este viernes puso fin a la racha. En total, transcurrieron 977 minutos, repartidos en 18 encuentros, desde que ayudó al Grasshopper suizo a vencer al Winterthur (0-2) en abril hasta que batió al portugués Claudio Ramos, guardameta del Oporto. Ese es un punto positivo con el que Antonio Hidalgo puede quedarse del amistoso ante el campeón luso; un duelo que, quizá, servirá para que el atacante blanquiazul gane tranquilidad. Esa que le ha faltado en el inicio de Liga.
El extremo encontró el premio que había buscado con ansia en semanas anteriores. Tuvo oportunidades, ya que el técnico demostró que se trata de un futbolista que entra en sus planes y le dio protagonismo. Titular en tres de los siete encuentros oficiales disputados hasta la momento, acumuló una media de 1,6 disparos por partido —1,2 entre los palos—, pero no convirtió ninguno.
Ante el cuadro de O Dragão dio con la tecla. A los cuatro minutos, cuando parte del público coruñés todavía no se había sentado en su asiento, aprovechó una falta de entendimiento de la zaga para abrir la lata. Se anticipó a su par, robó el balón y, casi desde el suelo, chutó con la diestra al palo corto. Así fue su estreno goleador con el Dépor.
El danés se quitó un peso de encima, olvidó el carácter amistoso de la contienda y celebró con rabia. Le hacía falta un momento así. Tras la diana se mostró muy participativo, con mayor o menor acierto, y fue uno de los nombres propios de un notable primer acto blanquiazul. En el segundo, los visitantes remontaron y el canterano Álvaro Fraga lo sustituyó en el minuto 82. El duelo terminó 1-3, pero el marcador fue lo de menos.
Un gran desembolso
Jonathan Asp Jensen es una de las grandes apuestas de futuro del Dépor. El club coruñés abonó en verano alrededor de seis millones de euros al Bayern de Múnich por el habilidoso atacante danés, que el curso pasado militó a préstamo en el Grasshopper. Sus nueve goles y seis asistencias en 40 partidos avalaron su fichaje.
El cambio del entorno suizo —y también del alemán— al español requiere un período de adaptación y, pese a que ha dejado detalles de su calidad, no termina de arrancar en A Coruña. La lenta recuperación de Yeremay le abrió la puerta al comienzo de la campaña y los contratiempos de Pierre-Emerick Aubameyang y Zakaria Eddahchouri le ofrecen ahora otra oportunidad en la parcela ofensiva.
El tanto ante el Oporto le permite obtener la confianza que tanto necesitaba. «El Deportivo es un equipo que se ajusta muy bien a mi estilo de juego», dijo el futbolista escandinavo, que en el pasado mercado rechazó ofertas europeas importantes, en su presentación. El atacante quiere triunfar y ayer lo dejó claro. Asp Jensen pidió paso en el estadio Abanca Riazor.