De vuelta al Abanca Riazor tras una semana marcada por el acercamiento entre club y afición y la llegada de Adama Traore. El Deportivo se mantuvo fuera del foco mediático durante la semana, algo que suele ayudar para mejorar el trabajo diario.
Llegaba un Valencia que no había marcado en liga y Antonio Hidalgo sorprendió con su alineación y sistema: 1-4-4-2 con la entrada del inédito Riki y formando un rombo junto con Amatucci-Soriano-Luismi, Nsongo en punta con Aubameyang, dejando los carriles para Ximo-Quagliata y cerrando Noubi, Ede y Leo Román.
He de decir que me agradó la movilidad de todo el centro del campo blanquiazul, fundamental para que dicha estructura fluya y la circulación de balón no se vea afectada. También es necesario buen pie y una buena lectura de las jugadas, rayando los cuatro a un gran nivel. Aún pareciendo extraño que Riki haya pasado de no jugar a hacerse con la titularidad, cosas de entrenador.
Disfruté con la valentía de la presión herculina sin balón, así como del trabajo para el equipo de los puntas, más allá de sus aciertos o no cara a portería. Ambos demostraron que están para marcar la diferencia en esta Primera División, aunque de uno ya lo suponíamos.
Una primera parte que parecía redonda, salvo por algo de lo que venimos avisando ya desde el comienzo de Liga: la toma de decisión en zona de inicio con balón puede venir marcada por un plan de juego, pero no debemos confundir nuevamente una premisa con una obligación, o los rivales nos castigarán con facilidad.
Para más inri, con dos ganadores de duelos al espacio comandando el ataque. Me gustan las propuestas de juego posicional, pero las acciones tienen un límite marcado por dos factores: posicionamiento del rival y nivel técnico. Necesitamos no cometer esos errores para crecer.
No obstante, quiero hacer un ejercicio de reflexión y aprovechar la oportunidad que este encuentro nos ha brindado. Quienes me conocen saben que no creo en las casualidades, que todo en esta vida tiene un sentido y una razón. No es casual que la vorágine de la afición en el minuto 12 diese paso al primer tanto blanquiazul, en propia meta de los valencianos. Este camino lo recorreremos unidos. ¡Forza Dépor!