Aubameyang estrena su cuenta en Vilalba y ya gana partidos en el Deportivo (1-0)

Adrián Sobrino VILALBA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Arnau Comas (derecha) conduce el balón ante Arturo Palma durante el partido entre el Dépor y el Lugo.
Arnau Comas (derecha) conduce el balón ante Arturo Palma durante el partido entre el Dépor y el Lugo. Pablo Fernández

Un solitario gol del delantero gabonés certifica el triunfo coruñés ante el Lugo

29 jul 2026 . Actualizado a las 21:59 h.

El Deportivo venció al Lugo en su regreso a Vilalba (1-0), gracias a un solitario tanto de Aubameyang, que se estrenó como goleador con el conjunto coruñés. Los pupilos de Antonio Hidalgo se dieron un baño de masas, en una tarde en la que A Magdalena colgó el cartel de No hay billetes.

El entrenador no debió de salir muy contento del amistoso del pasado sábado ante el Oviedo. Si en Asturias se decantó por una pequeña revolución en la formación inicial, en Vilalba fue más allá: de los once del Carlos Tartiere solo repitieron Dani Barcia y Aubameyang. Al 4-2-3-1 de Borja Fernández respondió el catalán con un 4-4-2, con el gabonés como segundo punta y Zakaria siendo el blanquiazul —ayer de negro— más adelantado. Apuesta que dio sus frutos.

Ambos generaron la primera ocasión del duelo, con Adrián Guerrero como actor secundario. A los cuatro minutos, el canterano tocó al espacio para Pierre-Emerick, quien temporizó en la carrera y habilitó con suavidad a Eddahchouri. El neerlandés, solo ante Embadje, cruzó la bola en demasía. Acto seguido, el guardameta salió a por uvas en un córner y obligó a la zaga rojiblanca a salvar in extremis un remate a la media vuelta de Auba.

La orquesta de lucense despertó tras el susto y ganó peso en el choque, aunque apenas intimidó a Ferllo. Por su parte, un Dépor impreciso no se desesperó y aguardó su oportunidad. De nuevo Zakaria elevó los decibelios de A Magdalena con dos acercamientos de peligro, pero fue incapaz de materializar en tanto un nuevo error de Embadje, que se rehízo a tiempo para evitar el ridículo. El notable nerviosismo del portero a punto estuvo de jugarle una mala pasada.

Poco ocurrió después, salvo un intento desviado de Reniero. Ambos estrategas pensaban ya en la charla del intermedio, cuando el partido cambió en cuestión de segundos. Los lucenses apretaron y la grada rojiblanca reclamó pena máxima tras un zurdazo de Yago Rodríguez que tocó en Barcia; acto seguido, Zakaria aprovechó un despeje para peinar el balón en la línea divisoria y permitir que Auba rompiese la igualdad en el electrónico. La acción fue pan comido para el de Laval, que exhibió su poderosa zancada para ganar la partida a su par y picar el cuero ante el meta. Fue su última intervención.

Zakaria pudo marcar

Los instantes finales del primer acto en nada se parecieron a lo visto a la vuelta de vestuarios. Ninguno de los dos contendientes hizo grandes méritos para alterar el marcador. Por el Dépor, Zakaria disfrutó de dos ocasiones relativamente claras y Bil cabeceó mal un buen centro de Kevin; por el Lugo, un tímido disparo cruzado de Mateo Muñoz fue lo más destacado.

Transcurrió el tiempo y, como es habitual en este tipo de amistosos, los técnicos agotaron todas las permutas. Noubi se topó con el poste y vio como la colegiada le anulaba un gol por falta en los últimos lances del encuentro. Sin embargo, la diana de Auba valió a los de Hidalgo para apuntarse su segundo triunfo en la pretemporada y Diego Villares levantó ante su gente el Trofeo Concello de Vilalba.