David Domínguez, tercer futbolista que renueva con el Fabril

Iván Antelo A CORUÑA

TORRE DE MARATHÓN

David Domínguez, con el balón
David Domínguez, con el balón CESAR QUIAN

Ingresó en el club con ocho años y firma dos temporadas más con el filial blanquiazul

04 jun 2026 . Actualizado a las 12:48 h.

El Fabril sigue moviéndose de cara a la temporada 2026-2027, en la que participará en Primera Federación tras su reciente ascenso. El Deportivo alcanzó  un acuerdo con David Domínguez y el atacante se convierte en el tercer canterano que renueva su contrato para jugar en el filial, tras los anteriores de Noé Carrillo y Manu Ferreiro. Prorroga su contrato hasta el 30 de junio del 2028.

La historia de David Domínguez Martínez (Cambre, 2005) es de puro amor por el blanquiazul. Ingresó en Abegondo con ocho años recién cumplidos, para ingresar en el Benjamín B. Procedía del Ural prebenjamín y es el único superviviente de aquel elenco de niños reclutado en el verano del 2013.

A partir de ahí, fue quemando etapas demostrando siempre un gran talento gracias a su exquisita pierna izquierda y su olfato goleador (33 tantos con el Infantil A, 22 con el Juvenil B y 13 en su último curso de sub-19 con el Juvenil A).

Sin embargo, su salto al Fabril no fue directo. En el verano del 2024 tuvo que salir cedido al Betanzos, para coger rodaje en Tercera Federación, ya que los técnicos entendieron que no estaba preparado para jugar en el filial. En el García Hermanos no le fue del todo bien: el equipo descendió a Preferente y él tampoco destacó.

La carrera de Domínguez dio un giro el pasado verano. Comenzó la pretemporada como claro candidato a ser uno de los descartes en la multitudinaria plantilla del filial, pero su rendimiento fue espectacular y convenció a Manuel Pablo, que no dudó con él. El canario apostó por su continuidad, descartando otros fichajes, y David ofreció un nivel muy alto actuando en todas las posiciones del ataque (en los tres carriles). Marcó cinco goles y ayudó a ascender al Fabril a Primera Federación. Su comportamiento dentro y fuera del terreno de juego, así como su evolución, son ahora un ejemplo de perseverancia dentro de Abegondo.