Fin de semana festivo en A Coruña, aunque bien podríamos decir que ha sido toda la semana. Difícil no hablar de lo extradeportivo, con Abanca Riazor lleno hasta la bandera, y podríamos decir que también la ciudad, pero intentaré centrarme en lo futbolístico. Muchos cambios en el once de Hidalgo y diferente sistema: 1-4-2-3-1 simétrico con la entrada de Parreño, Comas, Barcia, Jurado, Escudero, Herrera, Stoichkov, Noé Carrillo y Zakaria. El rival blanquiazul era uno de los equipos más en forma de la categoría, una Unión Deportiva Las Palmas que dependía de sí misma para jugar playoff, pero un descalabro ante los coruñeses podría privarla de las eliminatorias. Y vaya si se notó: la competitividad en los duelos era diferente, la seriedad insular junto al dominio estéril del Deportivo los aupaba con claridad en el electrónico y apagaba (un poco) la fiesta blanquiazul. Tan solo una buena maniobra en el área de Zaka aportaba luz a la primera parte herculina.
Segunda parte para homenajes a la gran temporada de algunos jugadores, en especial Mario Soriano, y alguna que otra ocasión que pudo variar el marcador. En cuanto a la temporada blanquiazul, más allá de su regularidad en la parte alta de la clasificación, me quedaría con la ilusión por un proyecto todavía joven y que parece crecer a pasos pequeños pero constantes. Y hablando de la celebración: me encantó ver a la ciudad engalanada de blanquiazul, evocando bonitos recuerdos y otros agridulces por lo vivido, por ejemplo, en aquella semifinal de Champions contra el Oporto de Mourinho. La respuesta de la ciudad y aficionados es digna de mención, con un desplazamiento masivo para rodear al equipo como se merece. Ojalá el seguimiento y sentimiento por este escudo se mantenga en el día a día durante los próximos años, será una buena señal.
Algo que he hablado con un amigo durante estos últimos días es la satisfacción por haber cumplido el objetivo marcado hace años. Y ahora permítanme expresar mis sentimientos: si bien la alegría ha sido inmensa, lo he asimilado con la tranquilidad de ver cómo el equipo que amo vuelve al lugar que nunca debió abandonar. ¡Gracias a todos por esta gran temporada! Forza Dépor!