La importancia de Abegondo en el regreso a Primera División del Deportivo

Iván Antelo A CORUÑA

TORRE DE MARATHÓN

Dani Barcia, celebrando el vital gol ante el Sporting, en Gijón
Dani Barcia, celebrando el vital gol ante el Sporting, en Gijón CESAR QUIAN

Ocho canteranos participaron en el éxito blanquiazul, aportando más de un tercio de los goles totales del equipo

25 may 2026 . Actualizado a las 15:35 h.

Lo único que hacía falta era ponerlos. Tras décadas de excusas, al fin el Deportivo confía en sus canteranos y, su rendimiento, constata que ha sido todo un acierto. Seguramente, sin ellos, el primer equipo aún vagaría por los bajos fondos del fútbol español, dando tumbos con fichajes de medio pelo a los que habría que rescindir meses después por no responder a las expectativas.

Si hace dos años Abegondo acudió al rescate, con el Dépor apostando por talentos de la casa que condujeron al equipo de vuelta al fútbol profesional; la cantera blanquiazul volvió a ser esencial en el retorno a la élite. Ocho jugadores de la casa tuvieron presencia en la Liga a lo largo de la temporada, siendo cuatro de ellos habituales titulares. Sus 27 goles aportados suponen más de un tercio de los totales del equipo, lo que sin duda ayuda a poner en valor el tesoro que el cuadro coruñés tenía escondido en casa.

Empezando por Yeremay. El canario, de 23 años, lleva casi una década en A Coruña y se ha convertido en una de las grandes sensaciones del fútbol español. De ahí que grandes clubes europeos se hayan interesado en ficharlo. Sus 11 goles y 10 asistencias suponen una participación directa en un tercio de la producción ofensiva del Dépor.

Otra de las grandes irrupciones es David Mella. El extremo de Teo también ha llamado la atención más allá de Os Ancares (y de los Pirineos) por su electricidad y desparpajo. En un año en el que se perdió varias semanas por tener que jugar el Mundial sub-20 y los últimos meses por lesión, participó en 25 partidos, en los que marcó cinco importantes goles. No hay ninguna duda de que su nivel, como el de Yeremay, es más acorde a la Primera División que ahora disfrutarán con el equipo de su vida.

Lo de Miguel Loureiro y Diego Villares fue más una exhibición de pico y pala. Su sobriedad y su regularidad los convirtieron en piezas indispensables para Antonio Hidalgo: Loureiro, en defensa; y Villares, en la medular. Al de A Silva solo le faltó el gol, que se le resistió en varios córneres en los que lo rondó; mientras que el vilalbés sí hizo dos, en las igualadas frente al Cádiz y en Las Palmas.

También sumó Dani Barcia. El de la cuesta de la Tapia (Cambre) entró y salió del equipo inicial a lo largo de la temporada, pero terminará el campeonato con participación en más de la mitad y habiendo marcado dos goles decisivos: ambos sobre la bocina ante el Sporting, el de la victoria en Abanca Riazor y el de la igualada en El Molinón.

El que se tuvo que marcharse cedido a mitad de temporada fue Rubén López; pero, en su lugar, irrumpieron con fuerza los fabrilistas Noé Carrillo y Bil Nsongo. Los seis goles del ariete camerunés y el extraordinario tanto del mediocentro de Teo, para remontar frente al Leganés, fueron determinantes para que el Deportivo lograse ascender.

Todos ellos confirman a Abegondo como eje fundamental de este Deportivo que resurge en la élite del fútbol.