El técnico catalán llamó la atención del equipo coruñés por su personalidad y se confirmó como un gran acierto gracias a su toma de decisiones
24 may 2026 . Actualizado a las 23:05 h.«Antonio [Hidalgo] era una de las dos o tres opciones que teníamos. Una vez que nos sentamos, en el primer momento, me di cuenta de que verdaderamente sí que reunía todas las cualidades [que buscaba]. Le vi y sentí que era lo que necesitábamos después del último año. Una vez que ya le mostramos nuestro interés, fue sentarnos otra vez más ya con Massimo [Benass] y con Michelle [Clemente] para que conocieran a Antonio, luego con el presi [Juan Carlos Escotet] y, a partir de ahí, la negociación fue sencilla, porque creo que los dos teníamos claro que nuestro futuro tenía que unirse». Fernando Soriano explicó en una entrevista en La Voz cómo fue el proceso de selección del entrenador, tras una campaña anterior en la que tuvo que tomar la decisión de prescindir de Imanol Idiakez y apostar por Óscar Gilsanz.
«Este es un club campeón y eso exige que tú tengas que estar siempre al máximo de tus posibilidades. Habrá errores, pero tu mentalidad y tu dedicación no pueden bajar. Y esa permisividad que en un momento determinado tuve, primero conmigo mismo, pues son cosas que no, no se pueden permitir. Y esa exigencia es la que ahora he tenido al buscar las cualidades que sé que tenía que tener el nuevo entrenador que viniera con nosotros. Tenía que tener muy, muy en cuenta que fuera una persona trabajadora del día a día, cuidando los detalles y que las nueve son las nueve, No las nueve y uno. Hay detalles que yo veo en otros clubes y me encantan. Ves el Barça y, cuando llega un jugador tarde a la charla, no juega de titular. El entrenador tiene la alineación preparada y la cambia. ¡Ostras! Ahí compruebas que el mínimo detalle cuenta. Y si cuenta fuera del campo, imagínate dentro lo que tiene que ser ese entrenador para un jugador. Esa es la exigencia de la que hablo», añadía.
Los inicios del proyecto
Hidalgo llegó al Deportivo en ese ambiente de necesidad de dar un paso más en la exigencia. Y fue la que aportó desde el primer momento, con las piezas que el mercado le fue deparando. Ya desde pretemporada el deportivismo percibió la seriedad del nuevo técnico y se ilusionó con las ideas tácticas que traía. Con esos sistemas de juego variables en función de los momentos de partido, pasando del 1-4-2-3-1 al 1-5-4-1 o al 1-5-3-2, simplemente con el manejo de la altura de su extremo derecho (Luismi o Mella, según la ocasión). La ola contra el Huesca fue la constatación de que la afición creía en él y en su equipo.
Manejo en la tempestad
Pero todo camino de rosas tiene la dificultad de evitar las espinas. Y el Dépor también sufrió sus malos momentos. Por las lesiones (Ximo, Escudero, Yeremay, Mella...) y también por los propios fantasmas internos que una institución de la grandeza del Dépor no siempre es capaz de saber gestionar. Y ahí estuvo Hidalgo siempre para dar soluciones a cada drama que surgía, y que antaño hacían zozobrar a la nave blanquiazul. En lo mental, transmitiendo siempre un mensaje claro y sin dar bandazos: «El objetivo es estar entre los seis primeros», «esto es muy largo»... Y, luego, con la toma de decisiones sobre el césped y en el día a día.
El técnico catalán apenas repitió once. Siempre introdujo novedades en función de quién fuera el rival, pero también en busca de mantener a todo el grupo enchufado. Además, fue firme a la hora de tomar decisiones dolorosas, siempre con la intención de mejorar al grupo. No le dolieron prendas en sentar a todos sus delanteros del primer equipo y poner de titular al fabrilista Nsongo, cuando el camerunés llamó su atención. Y fue capaz de apostar por Alti como relevo de Mella, cuando el canterano se lesionó.
Por último, en la recta final, maravilló con su destreza y clarividencia en la lectura de los partidos. Con él, el Deportivo ha conseguido batir el récord histórico de más goles marcados por jugadores suplentes: dieciséis, en total. Personalidad, exigencia y toma de decisiones. Las virtudes del líder detrás del éxito del Dépor.