Mario Soriano, más y mejor

TORRE DE MARATHÓN

Mario Soriano, celebrando un gol al Mirandés
Mario Soriano, celebrando un gol al Mirandés CESAR QUIAN

Afincado en la medular, el motor del Dépor y futbolista con más minutos en los campeonatos españoles, ya ha superado todos sus registros en Segunda

16 may 2026 . Actualizado a las 23:01 h.

En Andorra no fue bien. Ni en Castalia, ni contra la Real B. Así que para empezar el año con propósito de enmienda, Antonio Hidalgo hizo reforma frente al Cádiz en Abanca Riazor. Mario Soriano dio un paso atrás casi definitivo y se afincó en la medular. Es cierto que aún la abandonaría algunas veces para ejercer de enganche o se echaría a un lado en la función de interior, pero cada vez que lo ha hecho ha salido regular. La excepción está en el choque contra el EibarDiego Villares y Riki en el doble pivote—, pero ese partido no cuenta: desde cualquier lugar del campo, el madrileño le tiene tomada la medida a sus ex.

Lo mejor que rascó el Deportivo con el 21 moviéndose por la mediapunta fue un empate en El Molinón. Y lo obtuvo al final, cuando los cambios habían reubicado a Soriano, cediendo su espacio a Luismi Cruz. El dato es incontestable: en todas las derrotas de la campaña —Málaga, Real B, Andorra, Granada; Racing y Castellón, por dos veces— coincidieron en el once un par de mediocentros que alejaron de la divisoria al jugador formado en el Atlético. La ecuación no se ha vuelto a dar desde el 0-2 ante los nazaríes, salvo en las tablas mencionadas con el Sporting.

Lo cierto es que el discurrir del futbolista en A Coruña ha sido una constante negación de su naturaleza de 10, más allá de la pérdida del dorsal cuando se marchó a Ipurua para aclimatarse a Segunda antes de que el resto del equipo subiera tras él. Borja Jiménez lo desplazó reiteradamente al extremo izquierdo y ya la pasada campaña Imanol Idiakez y Óscar Gilsanz lo utilizaron unas cuantas veces como centrocampista. Entonces, se trataba de encajar por delante al trío formado por Lucas Pérez, David Mella y Yeremay. Perdido el de Monelos, es Luismi quien ha mezclado con los canteranos primero y con Stoichkov o Adrià Altimira más tarde, aunque a Antonio Hidalgo le ha llevado tiempo convencerse de las condiciones del talentoso atacante del Puerto de Santa María para llenar el carril central.

La relación de Mario con el gol no se ha resentido por pasar más tiempo lejos del área rival, lleva ya los mismos tantos (cinco) que en la 24-25 y dos más que en la 23-24 y ha doblado el número de asistencias de ambos cursos (ocho en esta 25-26). Es cierto que tres de las dianas y un par de los pases definitivos llegaron en citas en las que actuó de enganche, pero ampliando el área de influencia, Soriano ha elevado su productividad en múltiples facetas. En cada curso pasado en la categoría ha mejorado su registro de duelos ganados (ahora se lleva la mitad) y balones recuperados (ya son cinco por encuentro), confirmando con cifras la perceptible mejoría física. Una evolución responsable de consolidar al jugador como el más destacado del plantel y abrirle un hueco entre los más distinguidos de Segunda. Es quien más minutos acumula en cualquier competición nacional (porteros al margen); superando, con sus 3.380 y a tres partidos todavía del desenlace de la fase regular, las marcas personales de toda su carrera. En ese tiempo se ha erigido como el cerebro de mayor precisión del campeonato, con un 92 % de acierto. Lo supera Arnau Comas (92,8 %), pero el central se basa en el envío en corto en zonas de bajo riesgo, mientras que su compañero es el tercero en conexiones en campo contrario (tras Puerta e Íñigo Vicente, del Racing) y en pases en último tercio (después de Íñigo y del almeriense Arribas).

Resumen de una progresión aún en pleno desarrollo: 24 años y contrato hasta el 2028, con opción de más. El próximo reto está en Primera División.