Los coruñeses recibirán a un Andorra en racha, visitarán a un Valladolid fortalecido en Zorrilla y cerrarán la fase regular con un duelo crucial ante Las Palmas
12 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Deportivo encara el esprint final de la fase regular con la ventaja de quien depende de sí mismo. Tres triunfos garantizarían acabar la campaña en Primera, completando el ansiado retorno ocho años después de que se iniciara el descalabro. El reto, complejo de partida, se enrevesa aún más repasando a los adversarios. No habrá encuentro sencillo para el equipo de Antonio Hidalgo.
Andorra: Pesadilla del Racing, ¿y del Dépor?
El 1 de mayo, poco antes de que el Dépor venciera al Leganés, hubo lío en el principado. Ganó el Albacete (0-1, con varias paradas salvadoras de Lizoain) y en el Andorra estallaron contra De Ena Wolf, un colegiado al que ya habían querido vetar. Le cayeron seis partidos de sanción al propietario, Gerard Piqué, y otros tantos al director deportivo, Jaume Nogués, además de diversos castigos a integrantes del cuerpo técnico y personal del club.
La derrota fulminaba prácticamente las opciones de playoff del matagigantes de la categoría, que pese al revés no ha dejado de ejercer. Su última víctima fue el Las Palmas, que el domingo cayó 5-1 ante un once muy distinto al de la derrota ante el Alba, demostrando que la fórmula de Carles Manso no se resiente al rotar. Si a los canarios le cayeron cinco, el Racing de Santander se llevó seis en un campo de mal recuerdo en A Coruña.
Allí cerró el Deportivo su 2025, consolidando el diciembre negro con la tercera derrota liguera consecutiva; la que descabalgaba a los de Hidalgo de la zona de ascenso directo catorce jornadas después.
En Andorra perdió el paso y ahora se trata de mantenerlo en el tramo final ante un oponente que no solo está rindiendo como local. Es el tercer mejor visitante de la categoría y el tercer máximo anotador a domicilio; saldando con cuatro triunfos y un empate sus últimas cinco citas lejos de casa. De no ser por los quince encuentros previos al cambio de técnico (ocupaban plaza de descenso cuando se fue Ibai Gómez), es muy probable que aún estuvieran peleando por subir.
La seña de identidad es inconfundible: balón jugado desde atrás, apoyado en centrales con muy buen pie —mezclan asiduamente Diego Alende y Gael Alonso, celtistas de cuna—, y mucha posesión. Un 61 % de promedio, barbaridad al alcance de ningún otro en Segunda. Arriba, otro exceleste como Lautaro de León (autor del tanto de la primera vuelta) y el enrrachadísimo Josep Cerdà (cinco goles y tres asistencias en los últimos ocho partidos).
Valladolid: De aspirante a juez del ascenso
La última salida del curso tiene trampa. El Dépor, consolidado como mejor visitante de la categoría, viaja a Valladolid para medirse a uno de los anfitriones con peor bagaje de Segunda. Sin embargo, esta condición obedece a un lastre del pasado. Desde que llegó Fran Escribá al banquillo pucelano, su equipo ha sumado cinco triunfos, un empate y solo una derrota (ante el Burgos, 0-1) en Zorrilla.
La racha ha resultado balsámica para el conjunto blanquivioleta, que antes del cambio de míster (tercero del curso) se veía metido en zona de descenso y ahora tiene la salvación garantizada con tres jornadas de margen. En ellas se convertirá en juez del ascenso, midiéndose a los ocupantes del actual podio del campeonato. Antes de jugar contra el Deportivo lo hará con el Racing en Santander y cerrará el curso en los Juegos del Mediterráneo.
Citas en las que defender la honrilla de quien arrancó la campaña como presunto aspirante al retorno inmediato a la máxima categoría, amparado en un elevado tope salarial (solo superado por Leganés y Las Palmas) que ayudó a inflar la venta de Raúl Moro al Ajax por once millones. Maquillaje, solamente.
La realidad es que el club arrastraba una importante deuda, superior a los treinta millones. La cantidad se ha ido rebajando, pero ya impidió que el Valladolid fichara en verano (llegaron jugadores cedidos o huérfanos de equipo) y también en invierno. En esta última ventana, entre otros futbolistas libres, llegó el veterano lateral Carlos Clerc, único que se ha vuelto indiscutible para Escribá. El técnico valenciano ha tratado de juntar líneas y rebajar la sangría, buscando marcadores cortos y explotar el recurso del centro al área y el balón parado. Una suerte, la de la estrategia, en la que Chuki se ha destapado como ejecutor.
El canterano iba para único alivio de la entidad castellana esta campaña, consolidado como referente creativo. Sin embargo, acaba contrato y ya ha firmado por el Werder Bremen alemán, que apenas pagará los derechos de formación. Es probable que la joven estrella se pierda la triple cita con los grandes.
Las Palmas: A Riazor, con algo aún en juego
El Andorra no le endosó cinco a un cualquiera. Hasta la goleada recibida en el principado, en Las Palmas presumían de tener el equipo más sólido de la categoría. El día tonto le costó especialmente caro a los canarios. Llegó en el peor momento posible.
Ahora, la escuadra amarilla no depende ya de sí misma para lograr el ascenso directo; precisa un pinchazo del Almería y otro del Dépor, además de vencer en sus enfrentamientos con andaluces y gallegos. El primero será este sábado; en Abanca Riazor cerrarán la fase regular.
Acabarán así los de Hidalgo en ligera cuesta, porque el adversario se plantará en A Coruña con algo en juego. Como mínimo, el acceso al playoff y el puesto desde el que disputarlo. A tres semanas vista, asoma como el duelo de mayor enjundia en la jornada definitiva. Una cita a la que podría no llegar Sergio Barcia.
La baja tiene miga. El futbolista (otro jugador pulido en el Celta se cruza al final del camino del Deportivo) es el referente defensivo de Luis García y estaba cuajando una impresionante temporada hasta que, hace diez días, sufrió una microrrotura en el bíceps femoral durante la victoria sobre el Pucela. En el choque siguiente, llegó la derrota más amplia de la campaña. El central vigués, cedido por el Legia Varsovia, llegará seguro para disputar la posible promoción y no se descarta que fuerce para estar en Riazor si hay mucho por decidir en el partido. No participará, en ningún caso, Enzo Loiodice.
El centrocampista francés, otro de los indiscutibles, ha pasado por quirófano y ya no jugará más para el conjunto insular, ya que su contrato finaliza en junio y no ha mostrado disposición a renovarlo.
Piezas básicas de un plantel joven en el que Jesé Rodríguez (máximo anotador, con nueve dianas) asoma como único veterano entre los habituales en el once. Jonathan Viera, otro de los históricos del club, repescado del Johor malayo, apenas ha tenido protagonismo desde febrero. Antes de perderlo, falló un penalti clave. Lo paró, espectacularmente, Álvaro Ferllo. Aquella intervención bien podría valer un ascenso directo.