Noé Carrillo rememora su gol ante el Leganés: «Pensé en mi madre, la última vez no estaba»

Iván Antelo A CORUÑA

TORRE DE MARATHÓN

Noé Carrillo , siendo felicitado por sus compañeros de equipo
Noé Carrillo , siendo felicitado por sus compañeros de equipo César Quian

«No sé por qué se me ocurrió tirar», explica el autor del gol de la victoria ante el Leganés: «Golpeé el balón y no me lo creía»

08 may 2026 . Actualizado a las 16:39 h.

«Es una semana muy bonita para mí». Noé Carrillo (Teo, 2006) es un hombre feliz. Tras una gran temporada con el Fabril, convirtiéndose en uno de los puntales en el ascenso a Primera Federación con el filial blanquiazul, está ayudando al primer equipo, con el que también persigue otra celebración. El pasado viernes, marcó el gol de la victoria frente al Leganés: «Llevo trabajando mucho para estos momentos». «Estoy contento por ayudar,, pero hay que seguir y ya miramos a Cádiz», explica.

«Cuando golpeé el balón, casi que no me lo creía. Era la primera bola que tocaba. Después de la celebración, pensé en mi madre, que justo vino ese día al campo. La última vez no estaba y no pudo verlo en el estadio», revive al recordar el momento del 2-1. El teense ya había sido el héroe al anotar el tanto que eliminara al Mallorca de la Copa del Rey y tiene muy presente que entonces, su madre, no lo había podido celebrar en directo: «Es un poco tímida, como yo. Está muy orgullosa. Lo vivió con mucha felicidad», explica.

Curiosamente, el tanto ante el Leganés se produjo en un disparo desde fuera del área, un aspecto en el que los entrenadores de la cantera llevan tiempo insistiéndole. El último en hacerlo fue Manuel Pablo: «Es una de las cosas en las que me incide. Que tire. No sé muy bien por qué se me ocurrió [el viernes, contra el Leganés], pero, por suerte, salió bien».

Al gol se le sumó el anunció de su renovación hasta el 2029, un asunto que ya estaba encarrilado desde hace tiempo por la buena predisposición de todas las partes: «Empezamos a hablar en noviembre, más o menos. Ya llevaba tiempo cerrado. Siempre tuve muy claro que me quería quedar aquí y estoy muy contento por poder estar muchos años». Una noticia que fue acogida con entusiasmo por sus compañeros del primer equipo: «Me hicieron un pasillo. Alguno sí que vacila un poco, pero siempre en tono de broma. Estoy muy contento con ellos».

El canterano llegó a Abegondo con trece años (2019). Lo hacía para reforzar el Cadete San Tirso y, desde siempre, se ha caracterizado por ser un chico con la cabeza bien amueblada. De ahí su felicidad, pero también el agradecimiento a todos los que le han ayudado en ese proceso: «Es un privilegio entrenar con gente de tanto nivel porque hace que mejores como futbolista. Estar con ellos te exige un plus». Por ello, el centrocampista reconoce que se fija mucho en los veteranos, «no solo en el campo», sino en «cómo se comportan» porque «me ayuda a no sentirme con tanta presión». Reconoce que se apoya en futbolistas de la experiencia de Jose Ángel, Villares y Escudero, entre otros.

En lo futbolístico, tiene claro que «lo que hacemos en el Juvenil y en el Fabril lo tenemos que trasladar al primer equipo». Pero reconoce que, lo que peor lleva, es todo lo externo al campo: «Soy tímido y no me gusta [sentirse el centro de las miradas]. No es que no me guste, pero no me siento igual de cómodo aquí sentado [en la sala de prensa], ni viéndome en periódicos... Pero sé que forma parte de esto».

Noé escapa de las alabanzas y prefiere refugiarse en el balón para seguir aportando su granito de arena: «Estoy al servicio del club. Tanto con el Fabril como con el primer equipo voy a dar el cien por ciento. Con el Fabril teníamos un reto muy bonito que era el ascenso [a Primera Federación] y lo conseguimos; y con el primer equipo, si cuentan conmigo, voy a darlo todo también». 

Además, escapa de las cuentas: «No sé si llega con ganar todo». El canterano es de la idea de que el Deportivo debe mirar solo hacia sí mismo: «Tenemos que centrarnos en ganar en Cádiz y, después, hacer lo mismo en los tres partidos que nos quedan».