El Deportivo se sobrepone a la segunda gran pifia del VAR en solo seis días

La Voz

TORRE DE MARATHÓN

El árbitro señala el penalti a favor del Leganés que acabó deteniendo Álvaro Ferllo en el descuento
El árbitro señala el penalti a favor del Leganés que acabó deteniendo Álvaro Ferllo en el descuento César Quian

Ferllo vuelve a parar un penalti en el descuento, como ante el Mirandés, para poner final feliz a la calamitosa actuación arbitral de nueve minutos

02 may 2026 . Actualizado a las 16:46 h.

La acción se produjo en el minuto 94. El penalti se lanzó en el 103. De por medio, una nueva ración de esperpento servida por el VAR y un ritual de éxito garantizado a cargo de Álvaro Ferllo, que detuvo un penalti en el descuento, como ya hiciera frente al Mirandés. Esta parada, con valor muchísimo más alto porque permitió al Deportivo retener dos puntos que amenazó con escamotearle un (otro) grave error arbitral.

Después de lo vivido en Burgos, donde el encargado del monitor convirtió un salto reglamentario de Giacomo Quagliata en una agresión al rival castigada con la pena máxima, la intervención desde Las Rozas hizo temblar Abanca Riazor. Toda la grada pudo ver cómo Zakaria Eddahchouri apenas rozaba el cuero que había pateado Asué en dirección contraria a la meta local. Los videomarcadores acabaron de encender a la afición, que acompañó del clásico «manos arriba, esto es un atraco» la decisión final.

La tomó Alejandro Ojaos animado desde el pinganillo por Mario Melero, porque el árbitro de campo había ordenado que siguiera el juego después de asistir en directo a la acción. Enseguida le protestaron el propio Asué, Andrés Campos y Lalo Aguilar. A los que se sumó el capitán pepinero, el meta Juan Soriano, en cuanto se detuvo la acción. Por el Dépor se acercó Diego Villares, portador del brazalete, que dijo «hostia» seis veces en el tiempo que tardó el colegiado en resolver. Margen que dio también para que, en el 96, viesen la roja Ignasi Miquel y Roberto Cabellud: el segundo entrenador y el preparador físico protestaron incrédulos ante lo que sucedía sobre el césped. En el 99, Ojaos dibujó una tele en el aire, augurando un negro futuro para los intereses del Dépor. Su gesto fue repetido, en perfecta coreografía, por Lalo, sabedor de que lo bueno para el Lega estaba por llegar.

Villares acompañó al trencilla hasta la banda con una risa de incredulidad mientras Antonio Hidalgo se retiraba negando con la cabeza. En torno al monitor se apiñaron jugadores de ambos equipos, con Yeremay de puntillas porque Germán Parreño no le dejaba ver. Medio minuto pasaba del 100 cuando se tomó la fatal decisión. Soriano suplicó sin éxito, Escudero protestó airado, y reapareció Hidalgo para hablarle al cuarto árbitro de otro penalti, también por mano en área visitante, señalado antes a pie de césped y anulado por televisión.

Nada sirvió. En el 102 se desalojó por fin el área y Diawara besó el balón antes de chutar. Pero Ferllo se adelantó al punto de penalti para obligar al guineano a reanudar el ritual. Se ganó una amarilla, pero funcionó. El segundo beso no surtió efecto y el Deportivo se salvó del VAR.