Pese a ser un recién descendido, el cuadro pepinero visita al Dépor con un pequeño colchón sobre la zona de peligro
01 may 2026 . Actualizado a las 17:56 h.Un Leganés necesitado visita este viernes (18.30 horas, LaLiga TV Hypermotion) Abanca Riazor. La realidad del próximo rival deportivista se parece en poco a las pretensiones que tenía al comienzo del curso. Inició la temporada con el cartel de favorito al ascenso, pero su rendimiento sobre el terreno de juego ha mostrado lo contrario. Paco López asumió el mando de un plantel que la campaña anterior se quedó a un punto de permanecer en Primera, pero no fue capaz de dar con la tecla. Aunque sumó una buena cantidad de puntos en el tramo inicial, los malos resultados de noviembre y diciembre —con cinco derrotas en ocho encuentros— lo sentenciaron. Su lugar lo ocupó Igor Oca, quien tampoco ha podido reconducir la situación.
Pese a contar con los servicios de jugadores contrastados como Gonzalo Melero, Ignasi Miquel, Rubén Peña, Óscar Plano, Juan Cruz y el coruñés Dani Rodríguez —firmó en el mercado invernal—, el cuadro pepinero ha mostrado en pocos momentos de la temporada algún detalle de la referencia que estaba llamado a ser. Quizá las victorias ante el Ceuta y el Málaga fueron pequeños espejismos.
Para más inri, el conjunto de Butarque llega a su cita con el Deportivo tras sufrir dos varapalos. El primero fue en Las Palmas, donde lo superó uno de los gallos de la categoría (2-0); el segundo fue el pasado fin de semana ante el Andorra, que le endosó un abultado 0-4. A esta mala dinámica hay que sumarle varias bajas importantes. Tres titulares vieron la quinta amarilla ante el equipo de Piqué y cumplirán ciclo en A Coruña. Cissé, Guirao y Marvel se perderán el duelo por acumulación de amarillas. A ellos se les añaden Jorge Sáenz, Melero, Franquesa, Rubén Peña y Leiva por lesión. De este modo, solo podrá contar con tres defensas de la primera plantilla (Figueredo, Miquel y Lalo Aguilar) para conformar la alineación. El presumible cuarto componente, Naim, es un extremo que jugó la pasada temporada en el Racing de Ferrol reconvertido ahora al lateral.
Por si fuera poco, los pupilos de Oca afrontan el tramo decisivo de la temporada con solo dos triunfos en las últimas doce jornadas, y su colchón de seis puntos sobre los puestos de descenso podría no ser suficiente para mantener la categoría. Su calendario no es, ni mucho menos, sencillo. Tras el Dépor, tendrán que medirse al Racing, al Huesca, al Cádiz y al Mirandés.
Es probable que en septiembre nadie en Leganés se imaginase que el equipo llegaría a este punto. Aunque la ilusión de un nuevo ascenso se desvaneció antes de llegar al ecuador de la campaña, el coliseo pepinero registra una media de casi 10.000 espectadores. La afición muestra su apoyo, pero los jugadores tienen que sacar adelante una situación que comparten con otras grandes entidades de la categoría, cuyo objetivo en agosto era bien distinto al de la lucha por la permanencia en Segunda División.
VALLADOLID
Baile de entrenadores
Junto al Leganés, el Las Palmas y el Valladolid también descendieron de Primera en la 20224-2025. Mientras los canarios se mantienen en la zona noble de la división de plata, los pucelanos viven un año convulso. El uruguayo Guillermo Almada llegó al banquillo en julio, con el objetivo de regresar a la máxima categoría, pero dejó el club en diciembre para firmar por el Oviedo. El relevo lo tomó Luis García Tevenet, quien fue destituido en febrero. Desde entonces, Fran Escribá es el que lleva el timón del barco vallisoletano.
Con Guille Bueno —que se recupera de una grave lesión—, el Pucela atesora 43 puntos que le permiten mirar con cierta distancia a la zona de peligro. Sin embargo, sus últimos compromisos tampoco son sencillos, pues jugará ante cuatro de los mejores equipos de la Liga: el Las Palmas, Racing, Dépor y Almería. En medio de estos duelos recibirá al Zaragoza.
CÁDIZ
Con varios exdeportivistas
El Cádiz también vive una campaña complicada. La entidad, que hace dos años militaba en Primera, está en caída libre después de protagonizar un nefasto 2026. No tiene margen de error, pues solo ha cosechado cuatro puntos de los últimos 48 posibles y marca la zona de la salvación.
La inestabilidad clasificatoria deriva de la sufrida en la pizarra. El exdeportivista Gaizka Garitano empezó con ilusión la temporada, pero abandonó el banquillo amarillo en marzo. Su puesto lo ocupó otro viejo conocido por la afición coruñesa: Sergio González. Mes y medio después, el catalán fue despedido y, ahora, Manuel Vizcaíno ha decidido confiar en Imanol Idiakez.
Asimismo, Poco antes de la llegada del técnico vasco, Lucas Pérez acudió a la llamada de socorro del presidente e inició su segunda etapa en el Nuevo Mirandilla. Con ellos en la plantilla, los andaluces juegan sus últimas cartas en la lucha por la salvación. En su casa, se verán las caras con el Dépor (7 de mayo, 20.30 horas, LaLiga TV Hypermotion). Además, se enfrentarán a la Cultural, al Castellón, al Leganés y al Racing.
ZARAGOZA
Un histórico en apuros
Trece cursos después de su última participación en Primera División, y en una temporada en la que juega en un estadio modular debido a las obras mundialistas de La Romareda, un histórico como el Zaragoza está en serio peligro de descender a Primera Federación. No es un fruto de un día, ya que el club maño no disputa una promoción de ascenso desde la 2021-2021.
La crisis maña quedó evidenciada tras lo sucedido al final del derbi ante el Huesca (1-0) de la jornada pasada. Fruto de la impotencia y la desesperación, el guardameta Esteban Andrada perdió los papeles y propinó un inaceptable puñetazo a Jorge Pulido, capitán de los oscenses. La acción del portero argentino le ha costado 13 encuentros de sanción, por lo que no podrá ayudar a su equipo en la recta final del campeonato.
La hinchada se aferra a la poca distancia que hay con respecto al Cádiz —tres puntos—, aunque ha de tener en cuenta al resto de implicados en la batalla. El Zaragoza se medirá al Granada, al Valladolid, al Sporting, al Las Palmas y al Málaga en busca de mantenerse en el fútbol profesional.