Bélgica, el Deportivo te debe una con Lucas Noubi

Xurxo Fernández Fernández
Xurxo Fernández A CORUÑA

TORRE DE MARATHÓN

Lucas Noubi celebra su segundo gol ante el Córdoba.
Lucas Noubi celebra su segundo gol ante el Córdoba. César Quian

Delantero vocacional y central por conveniencia, marcó su primer tanto como profesional en un partido que pudo jugar al ser liberado de su compromiso con la sub-21

31 mar 2026 . Actualizado a las 22:31 h.

Bélgica es un chollo. Recibió un zaguero de rastas y en menos de una semana lo pasó por la peluquería y le devolvió al Deportivo un fino rematador. Lucas Noubi andaba a la caza de su primer tanto profesional; para inspirarse, aprovechó el retorno a casa, donde antes de ser defensa empezó a hacer carrera a golpe de gol. Tres le marcó al Standard cuando aún era un crío enrolado en el Mouscron. Los vio el padre de Axel Witsel —Thierry, exjugador de fútbol sala, ojeador y hoy senador en su país—, que recomendó a los de Lieja hacerse con el chaval. En el nuevo destino fue retrasando su punto de partida —punta, extremo, carrilero, central— y quemando etapas en el combinado nacional. Cuando en A Coruña le echaron el lazo a coste cero, en una de las operaciones más provechosas en años, ya defendía a la sub-21. La que lo convocó para dos encuentros durante este parón de selecciones, que en España solo detiene una competición. El primero era un clasificatorio para el Europeo de la categoría: Noubi lo disputó completo y ganó. La crónica señala que abrió la cuenta de disparos de su equipo con un intento en el minuto 2. Afinaba la puntería mientras el resto del Dépor rascaba un punto en el Molinón. El siguiente choque de la concentración era un amistoso ante Países Bajos, pero Antonio Hidalgo andaba corto de gente para las rotaciones y Bélgica le hizo un favor.

Liberado antes de lo previsto de su compromiso internacional, Lucas Noubi retornó a punto para recibir al Córdoba en Abanca Riazor. La planilla de alineaciones lo ubicaba en el lateral derecho, ocupado por Ximo Navarro ante el Sporting, pero arrancó el encuentro mezclando en el eje de la zaga con Dani Barcia, autor de la diana de Gijón.

El canterano había acabado con la inoperancia blanquiazul a balón parado y, cuatro días más tarde, fue su socio quien tiró de estrategia para marcar. Centró Adrià Altimira, otro fichaje memorable, se sucedieron los bloqueos en torno al punto de penalti y en el segundo palo asomó una cabeza de pelo recién cortado, que remató sin oposición. Estreno anotador en la carrera de este joven (21 años recién cumplidos) que el Deportivo blindó con una cláusula a prueba de grandes postores (en torno a veinte millones). Llegarán, porque el chico defiende y tiene gol.