Ofrece una versión agonística en este 2026: ha rescatado ya once puntos en el último tramo de sus encuentros, recuperando la fiabilidad del inicio de curso en la zona Cesarini
23 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Deportivo de comienzo de temporada rescató tres puntos en una franja de tiempo que da crédito a los goles que Renato Cesarini marcaba hace un siglo en beneficio de la Juve y la selección italiana. En esa zona definitiva que arranca pasado el minuto 80 anotaron Dani Barcia y Yeremay para derrotar al Sporting y empatar en Leganés. Avanzada ya la campaña, el canario volvió a dar puntos (uno) en el descuento de la cita con el Valladolid en Abanca Riazor. La cadencia de dianas coruñesas en el tramo final de sus encuentros se sostuvo a lo largo de casi todo el segundo semestre del 2025, pero los tantos no alteraron el signo del choque y solo sirvieron para engrosar las cuentas de Zakaria Eddahchouri o David Mella.
Llegado enero, la dinámica cambió de nuevo, aunque en un comienzo fuera para mal. A la altura de la jornada 20, Tabatadze transformó en empate lo que en el 84 era un triunfo del Dépor. A partir de ahí, todos los marcadores alterados en los últimos diez minutos de los partidos han redundado en beneficio blanquiazul.
La lista se abre y cierra con Samuele Mulattieri. El italiano firmó el 1-2 que premiaba la gran actuación de los visitantes en los Juegos del Mediterráneo, donde iban 1-0 por detrás en el descanso de su cita de la jornada 23. Dos puntos más en el 81 y golaveraje a favor. En la siguiente salida fue Yeremay quien, de penalti, enmudecía el Reino de León en el 92. 0-1 y salto de cuatro semanas hasta Zubieta, donde en el 83 aún vencía 2-1 la Real Sociedad B. Apareció entonces Bil Nsongo para abrirse de par en par la puerta del primer equipo. Mario Soriano, en el 94 selló la segunda remontada del Deportivo en el 2026. En la tercera, otra vez a domicilio, también puso su firma el delantero del Fabril. Hizo en el Alfonso Murube el 1-1 que Adrià Altimira redondearía en el 91 con un zapatazo fenomenal.
Eran ya nueve los puntos amarrados en la zona Cesarini tras el cambio de año, confirmando la capacidad de los de Hidalgo para exprimir los momentos de mayor tensión. Si en Almería el resultado había hecho justicia a los méritos, los duelos con la Cultu y el Ceuta habían resultado mucho más equilibrados, y el filial donostiarra había visto esfumarse un triunfo para el que había acumulado crédito. También puede decir el Zaragoza que su segunda mitad daba para empatar en Riazor. Mulattieri tenía otra opinión.
El ariete prestado por el Sassuolo no es titular desde la jornada 24 y apenas ha formado de inicio en ocho encuentros en todo el curso. El sábado demostró estar para algo más y firmó una de las dianas de mayor peso de esta campaña. Porque enderezó el rumbo de los coruñeses en casa y porque les permite mantener el pulso con Almería y Málaga, además de recortar distancia con el Racing de Santander en lo alto de la clasificación. «Cuando salgo y puedo jugar, intento ayudar al equipo para conseguir los objetivos», apuntaría más tarde el ariete.
Los cántabros no han obtenido apenas rédito de los últimos instantes de sus últimos duelos: el empate con el Valladolid y el triunfo sobre la Cultural, a cambio de sufrir en el tiempo extra una derrota en Ipurua. En lo que va de año, los almerienses han sumado cuatro puntos y cedido dos después del minuto 80, y los malagueños se han llevado otros cuatro, concediendo tres.
Hidalgo sostiene que esa eficacia cuando los encuentros agonizan «habla de que el equipo está muy convencido». «Hemos creído hasta el final y encontrado el premio de la victoria», reflexionaba en sala de prensa, poco después de que el Zaragoza se quedara sin botín frente a este Dépor que no pierde la fe.