Dominio estéril y derrota del Deportivo en Castellón

Breogán Blanco

TORRE DE MARATHÓN

Altimira conduciendo el balón ante la defensa de Suero
Altimira conduciendo el balón ante la defensa de Suero omar arnau

15 feb 2026 . Actualizado a las 23:24 h.

La derrota del Racing de Santander en Ipurua horas antes, añadía más importancia al suelo en Castalia así como un aroma de partido clave en la temporada de ambos conjuntos. Antonio Hidalgo introdujo a Riki como novedad en detrimento de Luismi Cruz, adelantando a Mario Soriano como mediapunta en un sistema claro: 1-4-2-3-1. Si algo ha caracterizado al cuadro castellonense en esta espectacular racha de resultados —una derrota en quince encuentros— es el atrevimiento para defender en campo contrario, intentando ser protagonistas con balón y teniendo mucho potencial en transición.

El conjunto blanquiazul empezó mal planteado defensivamente: los extremos presionando a los centrales, con el hándicap de dejar a los laterales deportivistas en inferioridad cada vez que los castellonenses saltaban la presión herculina.

Para cuando Hidalgo ajustó adelantando a Riki y pasando a 1-4-3-3, los blanquinegros iban por delante en el marcador. A pesar de todo, me disgustó la primera parte del Deportivo a partir de esa modificación, bien es cierto que fue incapaz de dar continuidad a las jugadas de manera encadenada, en parte por el escaso acierto de Zakaria cuando el equipo blanquiazul era poseedor del balón. Viene siendo habitual la desconexión del neerlandés para aportar colectivamente al juego.

El Dépor fue haciéndose con el dominio del esférico de manera gradual, menos estéril de la exhibida durante muchos minutos, con varias llegadas al área rival fruto de los siempre presentes Yeremay y Mella, el de Teo especialmente. Pero el equipo no dio el paso adelante que requería el partido. Tan solo el segundo de los castellonenses comprometía a Hidalgo para cambiar las piezas en busca de la heroica, acabando el partido de una forma desestructurada.

No es la primera vez durante la temporada que al entrenador catalán le falta decisión a la hora de ir a por los partidos hasta que hay modificaciones en el electrónico. Quizás hemos de recordarle el objetivo del club, la afición y los jugadores: ascender. También que el Deportivo, quién no vive del pasado, no necesita ser timorato a la hora de encarar los partidos.